La Oposición tiene que hacer un gesto político: Hoy debería asistir a la Comisión de Hacienda (para que quede constancia) y después abrirse para no contribuir al nuevo atropello de Tejero

Lo de la alcaldesa Paloma Tejero en el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón ha pasado de ser una mala gestión a un absoluto desprecio por las reglas del juego democrático. Ya ni disimula. Hace y deshace a su antojo, como si el Ayuntamiento fuera suyo, como si los procedimientos fueran un estorbo molesto al que se puede ignorar.
Lo lleva demostrando dos años.
Pero lo de hoy es un nuevo episodio de su comportamiento autocrático, y no menor. Por eso, la oposición tiene hoy la obligación -no la opción sino la obligación- de hacer un gesto político claro. Debe entrar a la Comisión Extraordinaria de Hacienda, dejar constancia y largarse. Porque seguir sentados allí sería participar del paripé. Dar el visto bueno a una gestión intolerable. Y ya vale, oiga.
Hoy se van a aprobar (sí o sí y porque así lo ha decidido ELLA) 16 Reconocimientos Extrajudiciales de Crédito de los años 2023 y 2024. O sea, de esta legislatura. De este Gobierno. De esta tropa política menor que solo sabe presumir y perdonar vidas.
¿Han pasado esos 16 Reconocimientos Extrajudiciales de Crédito por alguna Junta de Gobierno?
Nadie lo sabe.
¿Quizá por la Junta del 30 de abril?
Esa que, oficialmente, no existe.
Esa JGL que no se celebró, o que se celebró en la sombra, o que simplemente se ha evaporado como la relación de contratos menores de diciembre de 2024.
Nadie ha dado la cara para explicar dónde ni cuándo se aprobaron esos vergonzosos reconocimientos extrajudiciales, pero aquí estamos hoy con una comisión extraordinaria u urgente montada a toda prisa para aprobarlos. Facturas sin control, pagos fuera de procedimiento, chapuzas administrativas camufladas como si fueran “gestión”.
Y encima hay que agradecérselo por van a “pagar” facturas a los “desgraciados” que hicieron su trabajo e incluso adelantaron el IVA…
Y lo peor es que ya ni siquiera se esfuerzan en maquillarlo políticamente para que todo esa legal.
Tejero ha entrado en una fase política peligrosísima: La del “me da igual todo”.
Le da igual el procedimiento, le da igual la oposición, le da igual que se vean las costuras de cada maniobra. Ha asumido que la impunidad es parte del cargo. Y mientras tanto, la oposición sigue yendo a rebufo, como si esto fuera solo una más de tantos desprecios y ninguneos que le ha montado.
Y no, esto no es una más. Esto ya es escándalo estructural. Y la única forma de plantarse es hacerlo visible. La Oposición tiene que entrar hoy, exigir explicaciones que no llegarán, y levantarse. Así, sin más. Y que se sepa en Madrid. Que quede claro que no se traga con esta farsa que tiene montada esta alcaldesa. Que se escuche ese portazo político. Que los vecinos vean que al menos alguien no se rinde a la rutina del abuso de poder.
Porque si no se actúa hoy, ¿cuándo? ¿Cuántas comisiones más van a tener que tragarse con la misma dinámica? ¿Cuántos reconocimientos extrajudiciales fuera de control se van a seguir aprobando “porque yo lo valgo” y sin consecuencias?
¿Cuánta podredumbre administrativa más van a tolerar?
Esto no es solo un problema de facturas. Es un problema de modelo. Tejero no gobierna, impone. No gestiona, maniobra. Y frente a eso, la pasividad es complicidad.
Hoy hay que dar un golpe sobre la mesa. Entrar, marcar posición y salir. Dejar a Tejero sola con su rodillo. Que se vea claro quién está con la legalidad y quién se la salta.
Basta ya de tibiezas.
Amén.
El Capitán Possuelo






