Tejero, que gobierna entre la opacidad y la chuminada, cree que Pozuelo de Alarcón es un pueblo de la España Profunda y sus vecinos unos ignorantes mientras oculta lo importante

Ayer, El Capitán Possuelo, en su artículo, hacía referencia a que seguimos sin saber por qué se anuló la JGL del día 30, ni por qué no se publican los contratos menores de diciembre, ni el acta del Jurado del Concurso del Palacio de Congreso, ni qué pasó en el Fiestón de Nochevieja, ni por qué no se publica la Liquidación del Presupuesto 2024 del Ayto, ni la Memoria 2024 de la Policía Municipal pero, a sensu contrario, la alcaldesa Tejero nos ha vendido una campaña patrocinada por unos laboratorios privados, llamada “El Farmacéutico en Marcha” (en Pozuelo de Alarcón, alcaldesa, hay 34 farmacias en funcionamiento) como si esta ciudad fuese un pueblo de la España Profunda. Vaciada le llama ahora el Gobierno Central, en lugar de Vacía. Cosas del Marketing.
Y si eso lo decía El Capi ayer, a mí, hoy, no me queda más remedio que volver a hablar de esa relación obsesiva de la alcaldesa Tejero entre la opacidad y la chuminada en la gestión municipal de Pozuelo de Alarcón que está alcanzando niveles preocupantes.
Tejero ha colocado al Ayuntamiento de esta ciudad en una especie de letargo institucional sin sentido, envuelto en una opacidad incomprensible. Una suerte de cortina de humo que tapa todo aquello que los vecinos tienen derecho a saber. Lo importante. Pero ella solo se mueve en las chuminadas. Humo de colores. Mucho marketing, muchas fotos, muchas campañas de imagen… Pero ni rastro de la transparencia que exige la democracia y el propio Partido Popular.
¿Dónde están los contratos menores del mes de diciembre?
¿Es que no se firmó ninguno?
¿O es que simplemente no interesa que los vecinos sepan en qué se gastaron sus impuestos en contrataciones “raras”?
Los contratos menores solo son menores por su cuantía pero son muy importantes porque son los más susceptibles de generar dudas si no se controlan debidamente. Por esto mismo deben ser los primeros en publicarse.
Y, en Pozuelo, parece que están en manos de los Directores Generales. Y ahí me quedo.
Seguimos sin conocer el acta del jurado del famoso Concurso del Palacio de Congresos.
¿Se celebró de verdad?
¿Hubo ganador?
¿Quiénes lo decidieron?
¿En base a qué criterios?
Es un proyecto de gran envergadura que podría marcar el futuro urbanístico y económico del municipio y, sin embargo, se ha tratado con el mismo secretismo que los viajes del Falcon de Pedro Sánchez a la República Dominicana.
Y qué decir del fiestón de Nochevieja.
¿Qué ocurrió realmente?
¿Por qué no se han hecho públicos los datos, los costes, las incidencias?
¿Fue todo tan ejemplar como se nos quiere vender, o hay algo más detrás de las luces y el confeti?
La ciudadanía merece saberlo. El dinero público no se gestiona al estilo de un club privado.
Tampoco conocemos aún la Liquidación del Presupuesto 2024. Estamos en mayo. La Ley establece unos plazos claros para publicar esta información y facilitar el control del gasto por parte de los ciudadanos y de la oposición.
La Memoria Anual de la Policía Municipal de 2024 también brilla por su ausencia.
¿Tampoco se ha elaborado?
¿No hay datos sobre seguridad, intervenciones, infracciones, mejoras o carencias?
¿En cuántas operaciones intervinieron los famosos e imprescindibles drones?
¿O simplemente no interesa que se conozcan?
Frente a este inquietante vacío de transparencia, lo que sí nos llega desde el Ayuntamiento es la enésima campaña publicitaria. Esta vez, bajo el nombre de “El Farmacéutico en Marcha”.
Una iniciativa patrocinada por un laboratorio privado que nos presentan como si Pozuelo fuera una aldea desconectada del mundo.
¿De verdad este es el nivel?
¿El municipio más rico de España, con 34 farmacias en funcionamiento, necesita una campaña para recordar a sus ciudadanos que los farmacéuticos existen?
La alcaldesa, Paloma Tejero, parece más interesada en los flashes que en las actas. Acepta todo lo que se le ofrece. Malvende el nombre de Pozuelo de Alarcón. Lo contento que estará ese laboratorio privado patrocinador del tema con las fotos de la alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón y solo a cambio de unas cuantas tomas de tensión y poco más.
Mientras las cuentas no se aclaran, Tejero nos vende una imagen idílica, de cartón piedra, con farmacéuticos sonrientes caminando por calles silenciosas donde la información pública no circula.
Pozuelo se gestiona, cada vez más, como si fuese un pueblo de la España profunda pero con fachada de urbanización de lujo.
¿Dónde quedó el espíritu de rendición de cuentas?
¿Dónde está la oposición fiscalizadora, el periodismo local valiente, el ciudadano informado?
La participación vecinal no puede sustentarse únicamente en campañas de salud bonitas. Necesita datos, necesita luz, necesita verdad.
Porque el problema no es que en Pozuelo haya que explicar la labor de los farmacéuticos.
El problema es que sobran escaparates y faltan explicaciones.
Pepero Pozuelero





