El Cortijo de Menchu (2): Con el Ayto de Pozuelo convertido en un circo intolerable, nadie es capaz de poner firme a la interventora Miralles y la concejala Molares ya anda de los nervios

Continuando con el show de la inefable interventora del Ayuntamiento de Pozuelo María del Carmen (Menchu) Miralles es bueno recordar que se acerca el final del año y los contratistas se han echado a temblar.
Me cuentan que en el Departamento de Intervención hay más de 600 facturas pendientes de informar por nuestra protagonista y que la susodicha ya ha empezado a echar balones fuera y a poner en sus informes que no puede realizar su trabajo porque no dispone de medios personales, algo totalmente falso ya que se le han asignado hasta 8 personas provisionalmente de otros departamentos hasta cierre del año.
Los funcionarios del Ayuntamiento están inquietos tirando a cabreados porque no saben qué hace o qué va a hacer Lucía Molares, la Concejal de Hacienda, actualmente también de Recursos Humanos, y única responsable de lo que ocurre en ese departamento…
“La dueña del Cortijo”, por su parte, va a lo suyo. Presuntamente, a joder a todo y a todos. Ha tenido bastantes Técnicos y Administrativos a su cargo pero se han tenido que ir por sus malas formas, que incluyen la mala educación, faltas de respeto, despotismo y prepotencia, además de continuos cambios de criterio a la hora de informar los expedientes. Criterios que cambian no ya de un día para otro, sino en el mismo día.
Lo raro es que Quislant la trajese cuando en el Ayuntamiento de Getafe todo el mundo sabía que no había quien la aguantase… Pero se la trajo, algo tan incomprensible como un poema en vascuence recitado por un loco.
Como hemos contado varias veces, el año pasado todas las facturas que entraron en la Intervención quedaron pendientes de tramitar o se devolvieron al Departamento de Contabilidad porque, claro, la cortijera no pensaba asumir su responsabilidad, como siempre.
Eso sí, para cobrar la paga extra de diciembre, ahí estuvo la primera para informar.
¿Qué brillante idea se le ocurrirá este año?
Ay, Lucía… ¿Quién le iba a decir a la concejala de Hacienda que iba a soportar lo que estás soportando?
Nadie predijo el desastre…
Pobre mujer, anda de los nervios por el Ayuntamiento…
Y es que, como dice un proverbio turco: “Cuando un payaso llega a un Castillo, no se convierte en Rey, pero el Castillo se convierte en Circo”.
En el Viejo Convento ya hacen apuestas sobre el tiempo que durará este show para desgracia del Gran Pozuelo de Alarcón…
Seguiremos informando…
La Piraña del Meaques





