Cuando las luces de Navidad del Gran Pozuelo de Alarcón sólo sirven para que la alcaldesa Paloma Tejero pueda tapar sus chuminadas o esa depredadora y caprichosa tasa de basuras

Decía, días atrás, nuestra Paloma Tejero (en la cumbre popular inter-municipalesca de Valladolid llena de borjasmari y de aplausos por doquier) que los ciudadanos de Pozuelo de Alarcón somos muy exigentes y que eso la obligaba y mucho, no menos que a su equipo de gobierno.
Tanto la obliga que el próximo jueves 19 de diciembre todos los ciudadanos de esta nuestra villa estamos invitados a participar en la manifestación popular (autorizada) frente a la Casa Rosada (Plaza Mayor) a las 19.00 hs. y mostrar con nuestra presencia y ejerciendo uso de nuestro derecho de expresión contrario al autócrata gobierno que nuestra alcaldesa y su gobierno ha puesto en marcha contra los intereses de sus vecinos y contra lo defendido, por una vez sí, desde su partido.
Hablo del incremento de la tasa de basuras y que sólo VecinosporPozuelo (¿dónde está los Oposihuidos y Opsicobardes de PSOE y VOX y sus protavoces Bascuñana y Ainhoa García?) ha denunciado tal situación arbitraria.
Situación, por cierto, contraria al programa electoral del PP en las municipales de bajar impuestos. Pero la discípula de Isabel, en esta ocasión y con la necesidad de llevar dinero a la caja para tapar los dislates Quislant-Oria y seguir medrando en el árbol político de Génova, en lugar de bajar impuestos nos mete la mano en el bolsillo a los contribuyentes.
Y tanto le sigue obligando los reconocimientos extrajudiciales de crédito que, a veces, pienso que no se acabarán nunca.
Con esos reconocimientos de crédito vamos a pagar con retraso las dudas que Pérez Quislant & Oria, habían dejado en nuestro debe Municipal y que, ahora, Paloma Tejero, en premio a su “bastón de mando”, ha hecho propio, condenando nuestras cuentas y allanando, eso sí, su camino para un futuro mejor fuera de nuestra ciudad.
Y la obligación sigue siendo tan grande que para poner en marcha las luces navideñas, no se le ocurrió cosa mejor que lanzar al cielo, en el Parque Alcalde Martín Crespo, cientos de velas y rezar para que nada ocurriese y todo quedase en nada, pero eso sí, llenando de iluminación y figuras un parque agreste por la noche, ausente de vecinos.
Las imágenes que se acompañan -viernes 13 de diciembre, onomástica de Santa Lucía, alrededor de las 20.30 hs – muestran que luces, figuras y estética son para mayor gloria de nadie.
Luces, pero de inteligencia, son las que necesita nuestro gobierno municipal. Más luces, menos sueldos, más conocimiento de su ciudad y menos pajaritos en la cabeza porque llegada la Navidad, nadie sabe en el Belén Municipal, quién tendrá que hacer de burro.
Con tantos candidatos, sólo se me ocurre, para dar ocasión a todos de participar de animal que trocar camellos por equinos y, al menos, tres podrán hacer digno honor a su representación municipal.
Seguro que eso… lo podrán bordar.
Alejandre






