Tejero, que vino prometiendo bajar impuestos, convierte a Pozuelo en un Infierno Fiscal: A la No Obligatoria y brutal Tasa de Basuras se une la subida de todas las tarifas de uso de bienes

Estoy un poco avergonzado, Capitán. Soy afiliado del PP (ahora en la reserva porque entre Enrique Ruiz Escudero y Paloma Tejero han conseguido que sea imposible ser un miembro activo de la Agrupación) y votante diligente pero, tras ver lo que está haciendo la alcaldesa Tejero con esta ciudad, estoy empezando a mentir. Ahora digo que soy apolítico aunque nadie de mi entorno me crea.
¿Y por qué me siento avergonzado y no quiero que se me asocie al PP de la señora Tejero?
La respuesta es muy fácil:
Vale que esta alcaldesa no viva en Pozuelo de Alarcón.
Vale que esta alcaldesa sea una política de carril a tres centímetros de la indigencia ideológica.
Vale que, siguiendo la línea de Isabel Díaz Ayuso, prometiese bajar los impuestos si llegaba a alcaldesa.
Vale que llegó a alcaldesa con una mayoría insultante pero también es verdad que los vecinos estaban hartitos de la Quislant…
Y vale que había que darle unos días de respeto porque, aunque había sido concejal de Quislant, no sabía nada de esta ciudad. Nada. Y, además, vino rodeada de desecho de tienta política. Ni a Miriam Picazo querían en Aranjuez ni a Lucía Molares querían en Madrid ni a Macarena Lora querían en la Comunidad de Madrid.
De Félix Alba no voy a hablar por respeto a la dignidad política que tuvo y que ahora se le está escapando por el sumidero. Allá él.
De los demás concejales, no merece la pena ni hacerles mención. Son de lo peorcito que tiene el PP en Pozuelo. Eso sí, le hacían la pelota como nadie a un tipo que necesita que le adulen aunque, como se ha dicho en El Correo de Pozuelo alguna vez, haya sido el mayor castigo político de esta ciudad.
Todo valía. No pasa nada. Viva Pozuelo.
Pero de pronto, empezaron a aflorar todas las cagarrutas políticas de Quislant y Oria (ambos deberían estar siendo investigados judicialmente por haber hecho todas las fechorías que hicieron) y las cañas de una campaña prometedora de Tejero se empezaron a volver lanzas. Y donde no hay harina, todo se vuelve mohína. Y aquel entarimado político tan halagüeño se empezó a venir abajo.
Y las promesas se empezaron a caer. Pero Tejero, en lugar de plantarse, tragó. Y tragó. Y tragó. Y, en lugar de denunciar los atropellos de Quislant y Oria, se los comió con patatas y trató de disimularlos.
Nunca entenderé a qué vinieron tan grandes tragaderas ni tanta mentira…
¿Dónde metió Tejero su dignidad política?
Aunque, a decir verdad, creo que nunca tuvo de eso.
Y empezó a faltar dinero porque había que pagar a los proveedores a los que no se había pagado. Y los impuestos prometidos no se bajaron. Y las ideas de transformación de Pozuelo se fueron por el mismo sumidero que se va la dignidad de Alba. Y Tejero, desesperada, se agarró a la cooperación Público-Privada, que es una falacia y una fuente inagotable de corrupción (creo, incluso, que ya está prohibida por la Comisión Europea).
Y ahora viene lo peor y por lo que me avergüenzo.
Me avergüenzo de que las promesas de trasformación de Pozuelo, la irresponsable Tejero haya convertido a esta ciudad en un Infierno Fiscal.
Y en su insensatez política corre para poner en marcha una tasa No Obligatoria de basuras de Sánchez en lugar de enfrentarla política y dignamente. Pero no hahecho ni un gesto de dignidad política. Uno solo. Un solo detalle de disconformidad política con la ley para que los vecinos paguemos pero sabiendo que hay alguien que vela por nuestro dinero. Nada. Claro que ninguno de los cinco dirigentes políticos de Pozuelo vive en esta ciudad y, por lo tanto no van a pagarla.
Ni siquiera ha esperado a abril de 2025, que entra en vigor la Ley.
Creo que el Gran Pozuelo de Alarcón será la primera ciudad de España en pagar esa brutal e injusta tasa. Y todo en base a una mentira política de un Gobierno mentiroso.
Pero eso no sería suficiente, hace unos días leí en este periódico que la Junta de Gobierno Local ha aprobado una subida de tarifa de las tasas que se cobran por la utilización de inmuebles y servicios municipales. Unas tarifas que llevan sin actualizarse desde 2014 porque a todos los alcaldes que ha habido (incluida Quislant) les daba vergüenza subirlas ya que en el fondo es una doble imposición porque se pagaron con los impuestos de los vecinos.
Pero a esta señora les da igual.
Todo les da igual a toda esta gente. Y a toda la gente del PP de Madrid. Y a mí, ante la impotencia de tanto abuso, no me queda más remedio que avergonzarme de ser del Partido Popular, aunque en la reserva, pero camino de ser algo definitivo.
El PP (incluyo Local, Regional y Nacional) ha abandonado a Pozuelo.
Y, encima, están pateando al avispero. Traerá consecuencias.
Gracias por esta ventana de libertad.
Pepero Pozuelero






