La alcaldesa de Pozuelo Paloma Tejero gobierna contra una parte de la ciudadanía, sin distinción de colores y de leyes, al conculcar sus derechos fundamentales de representación

El mayor problema de la democracia (según Winston Churchill, “el peor sistema de gobierno, a excepción de todos los demás”), siempre es el mismo: Al amparo de los votos y de mayorías naturales o divergentes, se justifica lo injustificable bajo la apariencia del voto del apoyo ciudadano.
En nuestra Expaña de cada día ya hemos visto como el truhan de la Moncloa es capaz de llamar “cambio de opinión” a la mentira y desfachatez y al “Con Bildu no vamos a pactar, si quiere lo digo cinco veces o veinte durante la entrevista” le siguió darles el pésame por un suicidio de uno de sus “hombres de paz” en el sitio más seguro para los ciudadanos de bien en donde deben estar: la cárcel.
Y es que el poder corrompe y el poder absoluto, lo hace absolutamente.
En nuestra villa, por otra parate, estamos asistiendo, desde las pasadas elecciones, al rodillo popular que no deja títere con cabeza de las todopoderosas Paloma, Miriam y Lucía, esas tres ungidas por el dedo Isabelino; esas tres ajenas al día a día pozuelero; y esas tres, seguro, con ganas de partir de aquí, para que el marrón final, que lo habrá, se lo coma el siguiente.
Y la peor ofensa al ciudadano, más allá de dilapidar el patrimonio de nuestra villa, otra vez enajenando parcelas, es excluir a las personas que obtuvieron representación popular en las pasadas elecciones conculcando sus derechos en la participación política del Municipio.
Por supuesto, la dicha participación siempre estará condicionada a la proporcionalidad de los votos alcanzados, pero voz y voto siempre deben y tienen que poder alzarse, aunque al final el rodillo popular, su mayoría aplastante, apabulle el resultado final.
Es curioso lo fácil que es definir como “miserable” al Ceaucescu monclovita, por hacer exactamente lo mismo que ella hace en el gobierno de su municipio en donde una autocracia pura y dura y el que quiera levantar la voz se ve aplastado por su rodillo municipal (sin miedo a las leyes ni a las sentencias).
Al menos, hoy, en Pozuelo de Alarcón, todos los vecinos que votaron a Patricia Cabal (2.781) y a los exvoxistas: Juan Ignacio Fdez, Ángel Hernández y Patricia Cabos (7.981 fue el total de VOX), los tres concejales no adscritos, son ciudadanos ajenos a la defensa de sus derechos, no de sus obligaciones, gracias a la exclusión de los mismos en sus derechos como concejales, (¡ay el artículo 23 de nuestra Constitución…!)
Por supuesto y por esta autocrática forma de gobernar, los que votamos/votaron a VPORP (1.660), CS (1.436), Podemos (549) y CNTEF (448) sin representación municipal ni estamos ni existimos para el gineceo gobernante.
No es un problema, Paloma Tejero, de ideología, tampoco de adoctrinamiento ni de confesionalidad ni mucho menos de simpatía o de compartición de ideales con ellos… Es única y exclusivamente de respeto al ciudadano que ha concedido a partidos y personas un cheque representativo. Un cheque no al portador sino proporcional a sus resultados electorales para modular y moderar al gobierno municipal… Derecho que tú, alcaldesa, conculcas cuántas veces tienes oportunidad convirtiendo nuestra villa en una sucursal caraqueña.
Poco podemos esperar de ti. Esta muestra continuada de falta de respeto a la representatividad municipal es prueba de ello. Estás de paso, aunque se nos está haciendo largo a todos.
En cualquier caso, lo que siento, de verdad, es que, mi respetado Félix Alba, siga compartiendo partido y gobierno con formas tan autócratas y negativas para nuestra villa y su futuro.
No sé qué hace ahí…
Alejandre





