La alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón Paloma Tejero descubrió su inepcia política en una entrevista amiga, dejó en ridículo a los vecinos y mostró ser solo cuota de partido

La llegada de Paloma Tejero a nuestra Casa Rosada, camino del segundo año de su mandato, anticipaba desde el inicio las dificultades de poder mejorar a su predecesora Susana Pérez Quislant, hoy, con silla y pequeño mando en la Asamblea de Madrid.
Una vez visto, la mayoría de concejales que la acompañarían en su lista de “consenso” no era difícil prever que, haciendo lo mismo que su predecesora y, además, viviendo fuera de Pozuelo, todo lo que pudiese empeorar lo hiciese y, cuarta arriba, pulgar abajo en ese declive sigue.
Creíamos haberlo visto todo en su mandato en la Casa Rosada, siempre, eso sí, canalizado hacia la Calle Génova, más bien, hacia el KM 0 de España y así, unas veces con la disculpa de Isabel Díaz Ayuso y otras con entrevistas hagiográficas, mostraba a las huestes peperas su buen hacer en nuestra villa para preparar el camino de su partida.
Y como con tanto gabinete de marketing y comunicación a su alrededor, además de los menesterosos que tienen su nómina en las indicaciones de su índice, le prepararon, en una radio amiga, una entrevista pactada.
Pero ya se sabe que los micrófonos, en tantas de las ocasiones, los carga el diablo y entre risas y boberías (que dirían mis amigos canarios) se les ocurrió hacer un pequeño juego de personas y palabra que las definiese rápidamente.
Y tras el “miserable” dedicado a nuestro Ceaucescu monclovita (qué ocurrentes son estos pijiprogres del PP), le preguntaron por Mazón…y tras unos interminables 19 segundos y con la complicidad de los dos presentadores acabó en blanco, eso sí, agradecimiento a su Isabel (“líder”) y más dudas sobre Feijóo (“sensatez” aunque podría haber dicho “sentidiño”) y para el reconvertido en amigo de la Presidenta madrileña, Almeida ( “gestión”).
Cuando la primera pregunta del examen es la que te sabes de memoria…pero la segunda no.
Aquí Paloma Tejero, Alcaldesa de Pozuelo. pic.twitter.com/DzcHWK8DzD— Emilio Delgado (@EmilioDelgadoOr) November 12, 2024
Hablar de bochorno es un cumplido porque hizo sonrojarse a todo Pozuelo de Alarcón sin ella ponerse roja pero quedando en evidencia su valor político, tan cerca de la nada, que podrían darle, tanto un ministerio en el Gobierno de Expaña como una consejería en el Consell valenciano.
Es lo que tiene la cuota de partido, se premia sólo a los dóciles y serviles, genuflexos siempre, y lo pagamos todos los ciudadanos con su ineptitud y abandono de funciones.
Y mientras sólo vaya contra nuestra hacienda ese pago, contentos debemos estar.
Alejandre






