Pasen y vean el maravilloso análisis de la decadencia y deriva en la que ha entrado el Gobierno de Pozuelo a través de la descripción del carácter y labor política de sus concejales

Estimado Director:
Soy vecino de Pozuelo. Soy votante del PP. Y me interesa mucho la política de Pozuelo aunque pueda parecer un bicho raro en la ciudad del “todo vale”.
Dicho esto y viendo la decadencia y deriva en que ha entrado el Gobierno de Pozuelo, con su alcaldesa Paloma Tejero a la cabeza (gracias a la información de su periódico), me he permitido hacer un sucinto análisis de las causas por las que se ha llegado a esta situación de ocaso y eso que apenas llevamos año y medio de legislatura…
Esperando de su consideración que lo publique para poner mi granito de arena en el utópico despertar de los pozueleros y tratar de poner también un poco de vergüenza en estos políticos que ya la han perdido.
En primer lugar, como es lógico, analizaré a la alcaldesa Paloma Tejero. La reina sin trono. Llegó aquí sola. Bueno, acompañada de Laura Pérez de Ziriza que es lo mismo que no traer a nadie. Laura es una de las mujeres que mejor se vende de España. Tanto que Tejero la ha convertido en consejera áulica…
A la alcaldesa no la quiere nadie. No tiene proyecto ni equipo y gobierna a golpe de despertares. Vamos, según se despierta y lo amargo que ese día le sabe el café. En resumen, una incompetente políticamente hablando con mucha prepotencia personal.
El segundo de la lista, lo ocupa Félix Alba. El que pudo haber sido y no fue. Es como una cuchara. Ni pincha ni corta. Un señor que, debido a su experiencia política, tendría que defender Pozuelo, su Cultura y su idiosincrasia. Hacer de Pozuelo una ciudad viva, como ciudad universitaria, sin fiestas extravagantes y que le traigan problemas. Y sobre todo, tendría que tratar de pararle los pies a estas cuqui-alocadas concejalas. Pero no hace nada.
Félix también tiene la responsabilidad de cuidar el PP de Pozuelo y lo ha hundido. Caído ya estaba con Enrique Ruiz Escudero.
Luego está Miriam Picazo, el comunismo personificado: Todo es mío y lo mío también es solo mío. Una forastera cursi y crecidita que se cree elegida para la gloria y la mala leche. Para ella todo son pegas y, si la cosa sale mal, la culpa es de los técnicos.
Con ella está en el poder una gallega paracaidista llamada Lucía Molares. No tenían donde colocarla y la mandaron aquí. Me recuerda a la vecina de mis abuelos en la corrala. Es maleducada, gritona, incapaz de sentarse a pensar y hacer las cosas sosegadas. Le falta el moño y el mandil para ser una pescadera gallega gritando en el patio Segovia.
Le sigue Manuel Moreno. Este personaje protegido de Enrique Ruiz Escudero es lo más parecido que hay a Chiquito de la Calzada… Lo suyo es siempre “no puedor, no puedor”… Especialista en sacar balones fuera y que pase el tiempo, tiene la misma técnica laboral que Susana Pérez Quislant (de quien fue jefe de Gabinete): Montón de temas en un lado de la mesa a resolver con el tiempo y Montón de temas resueltos con el tiempo en el otro lado de la mesa.
Lo suyo es el ejemplo perfecto de los nuevos políticos. Está ahí porque tiene que haber de todo y juega muy bien al baloncesto.
Los Concejales de Zona (Eduardo Oria, Luis Magide e Ignacio Santana) son como dios. Se sabe que existen pero nadie los ve. El Santana da pena. Tiene menos dignidad política que un gato de escayola. Los otros dos concejales de Zona ya son perros viejo y viven muy bien de caña en caña y “oiga, si tiene algún problema, cuéntemelo que yo tengo mano en el Ayuntamiento. Por cierto, cuánto se le debe”.
Eva Cabello y Almudena Ruiz Escudero, por su parte, son “Anna y Elsa de Frozen Pozuelero” … Viven la vida de café en café… Y ellas tan ricamente.
Me da que a Patricia Peinado la tienen escondida en deportes aunque se siga preguntando que es una raqueta y para qué sirve. Y llegando siempre tarde. A lo que sea. No se sabe si se le pegan las sábanas o esa es su condición. Eso sí, es encantadora y lo soluciona todo con sonrisas y abrazos. No da guerra ninguna. Y a veces parece que está pensando ¿Y yo qué hago aquí?
Macarena Lora estaba llamada a ser Princesa y ha terminado siendo Cenicienta. Y me temo que se le van a romper las uñas fregando. Quizás creyó que venía a un sitio serio y quiso dar un paso al frente… Me da que tiene los días contados.
Delfina Lafuente lleva poco tiempo con delegación y hay poco que decir de ella porque creo que aún anda buscando donde se enciende el ordenador. Eso sí, para las fotos siempre en primera fila. Se la ve feliz.
Juan Manuel Ruiz Boj es el ausente: No se le ve, no se le espera, no toma decisiones… Vive como si tuviera 16 años. Su personalidad es infantiloide aunque no vean lo bien que baila.
Eduardo Vázquez de Parga es el principito de la Corporación. Subido en su torre del Cubo, sin nada que hacer y sin aspiraciones, lo suyo es mirarse en la cristalera y pensar, yo seré alcalde algún día. Me lo prometió Enrique Ruiz Escudero. Es la negación de lo negado políticamente hablando.
Susana Penedo es la dama del mercadillo aunque lo disimula con cursos en el INPAR que no le interesan a nadie pero que la tienen entretenida. En su vida la ha visto más gorda.
Carmen Salas es La Invisible. No se la ve. No se la oye. Pero se sabe que está porque cobra todos los meses.
En fin, director, con esta tropa, mi conclusión es que esta legislatura terminó.
No existe proyecto, ni programa, ni organización, ni dinero.
El talento del ayuntamiento está despareciendo, no existe administración y la que queda está liderada por esta cuadrilla de políticos incapaces que viven solo para seguir cobrando.
Gracias por su lucha por un Pozuelo mejor.
Juan Pozuelo






