Los vecinos de la emblemática Casa Grande de La Estación (más de 100 años) han sido desalojados y la alcaldesa Tejero no ha estado a la altura política de lo que exige Pozuelo

Mala noticia. Muy mala. La Casa Grande de la Estación fue desalojada ayer. Hay peligro de derrumbe. El Gobierno de Pozuelo le dio 48 horas a sus vecinos para hacerlo y anoche a las 24 horas terminó el plazo. Son como 30 vecinos.
He leído la Resolución del Director General de Urbanismo, Vivienda y Nuevos Proyectos, el todopoderoso Juan José de Gracia, sobre la orden de desalojo de los moradores del inmueble de la calle García Martín 8 y es correcta. Incluso, abruma tanto fundamento de derecho pero es fría. Muy fría. Y es que ese inmueble de la calle García Martín 8 no es uno más del barrio de la Estación de Pozuelo.
Ese edificio es La Casa Grande de la Estación y es muy posible que De Gracia (el Señor Lobo de Tejero-Picazo) no sepa qué significa. Pero, claro, él es un técnico forastero y le da lo mismo. Como lo mismo le debe dar a sus jefas Paloma Tejero y Miriam Picazo. También son forasteras. Y a mí, particularmente, me hubiera gustado que, sin cuestionar la decisión técnica, el desalojo hubiera tenido algo más de consideración política.
La Casa Grande es un referente histórico en esta villa. Una casa emblemática.
Una casa que, en el Registro, figura desde hace 117 años (pudiera tener más años). Y me atrevería a decir que es el edificio más antiguo que queda en pie en Pozuelo.
Todo un símbolo, por cierto, ya que fue el único edificio que quedó en pie en un Pozuelo devastado por la Guerra Civil. Y ahí sigue como emblema de lo que no puede ni debe repetirse.
Un emblema grande, erguida y altiva, para recordar a todos los pozueleros que el patrimonio de una ciudad es la herencia del pasado, que la cultura de un pueblo es también su patrimonio, el cual hay que salvaguardar y proteger y que sea preservado para generaciones futuras e incluso pueden ser objeto de estudio.
Es cierto que no tiene cimientos (bastante es que siendo centenaria sigue de pie), lo que no deja de ser un milagro. Y fue el primer edificio de viviendas de propiedad horizontal de Pozuelo y mantiene una extensa trayectoria histórica. Fue rehabilitado en 1942 pero ahora tiene necesidades urgentes.
Es cierto también que es un edificio privado y que sus propietarios no deberían haber esperado tanto para iniciar su apuntalamiento pero los Gobiernos de Pozuelo deberían haber tomado la iniciativa también por su significado histórico y patrimonial. Y hace tiempo. Pero a los Gobierno de Pozuelo les importaba poco.
Ahora, dicen que se cae. Que hay que reformarlo urgentemente y, como es lógico, desalojarlo. Pero la solución que Tejero le ha dado a los vecinos es manifiestamente mejorable. No basta con buscarles alojamiento en The Oliver Pozuelo durante una semana, precio que pagará el Gobierno pero que les pasará a cobrar a los desalojados. No basta. Y aunque está bien alojarlos como sea, no se les puede cobrar a todos por igual. En esa semana, al Gobierno le tiene que dar tiempo para saber que algunos vecinos de la Casa Grande no lo podrán pagar.
No lo podrán pagar. Así de fácil. Algunos lo harán sin problemas pero otros no. Bastaría con preguntarles. Y la obra de reconstrucción puede durar meses.
Yo creo que hay una responsabilidad social y moral de la alcaldesa Tejero. Y hay ejemplos recientes de otros gobiernos de Pozuelo sobre algo parecido. Y me acuerdo, en este momento, de los damnificados de la explosión del restaurante chino de la calle Benigno Granizo alojados en el antiguo hotel Pozuelo o los afectados por el incendio de la calle Francisco Salvador González, cerca de Benigno Granizo dicho sea de paso, y que afectó a 30 personas, algunos graves que fueron realojados en Oblatos. Y no solo por una semana. Y sin pasarles factura después.
Y no hablo solo de hoteles, a algunas otras personas se las ha alojado en la Casa de Emaús de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada de la calle Juan Pablo II, que está en La Estación… Incluso, en la Casa de Ejercicios Cristo Rey, camino de Boadilla del Monte, se les podría alojar aunque esté más lejos.
Pero lo más importante, y no habría coste por ningún lado, es que, a esos vecinos más necesitados, se les podría realojar en Miradores I y II. Estoy seguro de que en esos edificios hay pisos suficientes sin ocupar para ellos.
No sé. Creo que, por todo lo dicho, la alcaldesa Tejero no ha actuado a la altura política de lo que exige Pozuelo…
Porque, señora, ese Pozuelo pobre también existe.
Amén.
El Capitán Possuelo





