La portada de la revista satírica ‘Charlie Hebdo’ cierra el debate sobre la ceremonia ‘woke’ de inauguración de los Juegos Olímpicos de Paris y pone en evidencia muchas cosas intocables

Con Charlie Hebdo, la famosa publicación satírica, no hay posibilidad de acusación de sectarismo. Se lo ha ganado a pulso de sus portadas disparadas en todas direcciones y también a sangre después de que dos terroristas islamistas radicales irrumpieran en su sede el 7 de enero de 2015 armados con fusiles y mataran a 12 personas e hirieran a otras 11 por haber hecho la misma sátira, burla, con Mahoma que con cualquier otro símbolo, personaje, religión, institución o tema, entre otros.
Thomas Jolly, el director de la ceremonia de los Juegos de París, no satirizó la religión musulmana, sí la cristiana, en el intento, según sus propias palabras, de reflejar los valores de nuestra República«. Donde no se plegó Charlie Hebdo, la revista de izquierdas, ni siquiera después del ataque sangriento, se ha plegado todo un país ante el mundo de forma indirecta, pero perfectamente visible, con su «alarde» de irreverencia de baratillo.
JO : la cérémonie de clôture sera encore plus belle !
Reportage en Corse où la misère n’est pas plus belle au soleil
Élevage : dans toute la France, des vaches sont électrifiées par les lignes à haute tension
Cérémonie d’ouverture : on a vibré !En vente mercredi ! pic.twitter.com/3RjIKdy41F
— Charlie Hebdo (@Charlie_Hebdo_) July 30, 2024
Precisamente Charlie Hebdo representa la única verdadera irreverencia, que además acaba con el debate sobre la idoneidad de la ceremonia de inauguración de París 2024 de forma irreverentemente contundente, sin falsos juegos de imágenes o de interpretaciones. La portada del último número de la publicación expresa con toda claridad lo que fue la ceremonia de Jolly, además de ironizar con la leyenda: «La ceremonia de clausura será aún más bella», ante una imagen de «belleza» que cada uno puede juzgar.
(Gentileza de El Debate-Mario de las Heras)






