La “enriquita” Marichús Cáceres, esa espectral concejala de Sanidad, Consumo y Protección animal, debería copiar a Campo Real y abrir un censo de perros y control de colonias de gatos

La concejala “enriquita” María Jesús Cáceres, farmacéutica de profesión, que llegó al Ayuntamiento de Pozuelo para encargarse nada menos que de RRHH, Salud pública, Consumo, Policía Municipal, Protección Civil y Emergencias… Y que poco después, en un ataque de sentido común, se dio cuenta de que eso no era lo suyo, pidiendo pasar a ser solamente Concejal de Sanidad, Consumo y Protección animal tiene una oportunidad histórica…
Como, curiosamente, el Ayuntamiento de Pozuelo no tiene competencias sobre ninguna de esas materias y como no sabe muy bien qué hacer, Marichus se apuntó, hace unos meses, a llevar a cabo ese gran hito político llamado “pet-friendly”, un adhesivo que se coloca a la entrada de los establecimientos pozueleros para que sea visible para los vecinos y no tengan problemas para entrar en ellos con sus animales…
Y claro, cobrar casi 75.000 euros por poner una pegatina me parece mucho, le sugiero que, por aquello de hacer algo importante, copie al Gobierno del Ayuntamiento de Campo Real que ha aprobado una nueva ordenanza de animales que, por primera vez, hace obligatorio censar a las mascotas e incluye un programa de gestión de colonias felinas, algo que también sus vecinos, como los de Pozuelo, reivindican desde hace tiempo…
En Pozuelo no sabemos los perros que hay. Sabemos que hay muchos. Pero no cuántos. Y sería fantástico conocer su número para que el Gobierno tome medidas que regulen de verdad ese importante sector canino de la ciudad. Todo serían ventajas y nadie lo ha hecho.
Y no quiero decir también la importancia que tendría el control de las colonias felinas de esta ciudad ahora en manos de vecinos bondadosos y ONG animalistas.
Y, además, en Campo Real, la cosa va en serio ya que contempla multas desde los 500 euros para quienes incumplan la nueva normativa.
Los objetivos principales del texto suscrito por el Gobierno Campeño son “fomentar la tenencia responsable, castigar el incivismo y proteger a las colonias felinas”, tratando de “facilitar la convivencia entre vecinos y mascotas y proteger la integridad de los animales”.
En concreto, esta nueva ordenanza municipal reguladora sobre la tenencia y protección de animales domésticos de compañía contempla, por ejemplo, la obligatoriedad de la inscripción de los animales en el censo municipal dentro del plazo máximo de tres meses desde su nacimiento o de un mes desde su adquisición, y la necesidad de que estén vacunados contra la rabia desde los seis meses.
Es importantísimo, la cosa también obliga a los vecinos con mascotas a “garantizar la tranquilidad ciudadana desde las 22:00 horas hasta 8:00 horas”, indicando que los propietarios podrán ser denunciados si su perro “ladra reiteradamente” por las noches, y también si el animal “permanece a la intemperie en condiciones climatológicas adversas a su propia naturaleza”.
Asimismo, se establecen otras normas como la prohibición de bañar a los animales en espacios públicos o la obligación de limpiar y de recoger de inmediato los excrementos de los animales.
Eso, alcaldesa Tejero, también es transformar la ciudad. Créeme. Y barato. Y no solo daría trabajo útil a la “enriquita” sino que acabaría con la polémica vecinal que existe sobre este tema, que es mucha y con bastante bronca…
En fin, Paulita… Lo de siempre. Menos chuminadas y más trabajar, que el Gran Pozuelo de Alarcón tiene muchos problemas que solucionar y no solo grandes edificaciones…
Juan Manuel Sánchez






