¿Está el Gobierno de Pozuelo en primero de régimen bolivariano y la alcaldesa Quislant haciendo oposiciones para convertirse en chavista?

Empezaré diciendo que a este periódico le da igual. También a mí me da igual. Pero creo que es bueno que sus lectores sepan del comportamiento del Gobierno de Pozuelo de Alarcón y de su alcaldesa la señora Susana Pérez Quislant. Tanto unos como la otra cobran de los impuestos que pagamos los ciudadanos y, por lo tanto, los pozueleros deben saber de qué pie cojean.
No me había pasado en mi vida. Cuarenta años de profesión y jamás había vivido un comportamiento parecido. Y eso que he trabajado con periodistas que usaban la crítica al Gobierno con una gran dureza, pero debemos ir para atrás en esto de la democracia o algunos deben entender que intentando callar a un medio de comunicación van a tapar sus vergüenzas. En pueril. Pero, insisto, me da igual solo que creo oportuno que debe conocerse.
Y la pregunta es: ¿Está el Gobierno de Pozuelo en primero de régimen bolivariano y la alcaldesa Quislant haciendo oposiciones para convertirse en chavista? No lo sé. Pero a los hechos me remito.
El Correo de Pozuelo es un periódico sencillo. Sin mayores pretensiones como lo he dicho muchas veces y escaso de medios. Nació como un simple blog, buscó su nicho poblacional, ejerció la crítica política y, en un año, se ha convertido en un referencia político-periodística en esta ciudad. Ni mejor ni peor que nadie. Sólo diferente.
Y eso, al parecer, no gusta en Pozuelo. Matizo, en el Gobierno de Pozuelo. El Gobierno de Pozuelo, desde la Transición, ha tenido poca contestación política en los medios y, mucho menos, en la oposición. Sus mayorías absolutas lo dominaban todo. Daba igual que lo hicieran bien o mal. Daba igual. A votar. Y en la votación siempre ganaba el Gobierno. Era su derecho. Pero lo hacía, en la mayoría de los casos, con una prepotencia inusitada. Sobre todo es los últimos tiempos.
Ahora, todo sigue igual, pero con la diferencia de que ha aparecido El Correo de Pozuelo y, con gran alborozo de sus lectores, la cosa política ha empezado a cambiar. Manejamos información. Poca. Pero ya hay vecinos y trabajadores del Ayuntamiento que piensan que merece la pena informar de sus acciones políticas y que exista un medio que lo publique y que les haga bajar un peldaño de su soberbia y, de vez en cuando, personas de dentro del Ayuntamiento nos soplan información que a algunos de los prepotentes concejales de este ayuntamiento y, desde luego, a la propia alcaldesa no le gustan nada.
Lo de la alcaldesa Quislant ya raya en lo enfermizo. Era muy amiga de este periódico pero, en cuanto los colaboradores, empezaron a descubrir su peculiar manera de gobernar, ha desarrollado un malestar interior que la está llevando a cometer, no ya tonterías, sino maneras raras. En su Gobierno, hay algunos concejales que también tiran al monte en eso de las maneras dictatoriales. Se nota que no son políticos. Que, simplemente, son personas que se dedican a la política como medio de vida y que están aquí o allí según les vaya a sus padrinos. Money Money. Su quehacer político es contemplativo y les da igual donde los pongan. Lo mismo les da que les den una concejalía o que les pongan a contar conejos en ARPO.
Pero lo de la señora Quislant ya es de aurora boreal. Suele pasar cuando se llega de golpe y sin la preparación adecuada. En baloncesto, se diría que le faltan recursos técnicos. No sabe botar la pelota con las dos manos, por ejemplo.
Y digo todo esto porque el comportamiento de algunos miembros del Gobierno y de su alcaldesa y su círculo más cercano, respecto a El Correo de Pozuelo, está a dos centímetros de caer en el chavismo al intentar negarle el pan y la sal.
El Correo de Pozuelo es un medio de comunicación libre, con una línea editorial libre y libre de cargas. Dice lo que cree que debe decir sobre la actividad política y social de Pozuelo y deja que sus colaboradores digan lo que piensan. Pero eso le molesta en el Consistorio y la señora Quislant, en lugar de asumir la realidad e intentar hacer cada día mejor las cosas, se dedica a boicotearlo. Como hace el régimen bolivariano. No lo prohíbe, aunque todo se andará, pero sí le pone peguitas. Una tras de otra.
Lo último que ha hecho, por poner un ejemplo, es negarle información. Ya no nos envían las noticias que produce el Gobierno. Es una bobada porque las noticias se ‘roban’, como se dice en el argot periodístico, pero no deja de ser un síntoma. Hace quince días que El Correo de Pozuelo no recibe noticias del Gabinete de Prensa del Ayuntamiento. Tampoco es que las eche de menos porque son pura publicidad de la señora Quislant. A los directivos de ese Gabinete de Prensa se les ha debido olvidar el significado de la palabra noticia si es que, alguna vez, lo supieron. También debe habérseles olvidado que dirigen un departamento público que se financia con los impuestos de los ciudadanos.
Pero eso no es todo, la señora Quislant se niega, por poner otro ejemplo, a que el nombre de este diario aparezca en la lista de medios de comunicación de Pozuelo que tiene el Gobierno en su página web. Otro lugar público, financiado por los contribuyentes, que se le niega. Y eso que no tienen vergüenza en promocionar a Pozuelo Radio que es una radio pirata. Bueno, pirata, sin audiencia, con la antena colocada en un foco del campo de fútbol del Polideportivo Valle de las Cañas y a la que regala 18.000 euros al año, según datos oficiales. Pecata minuta.
Por supuesto, a mí personalmente, creo que solo se me ha invitado a un acto oficial (y hace mucho) al que se convoca a los periodistas de los medios pozueleros (la Olvidable ni se despidió) y alguna que otra vez también se le ha olvidado invitarme a ruedas de prensa. Debe ser que soy algo incomodo.
En fin, no sigo porque no quiero parecer lo que no es. Solo se trata de dejar constancia de este comportamiento tan poco democrático y, al que le pique, que se rasque. Y si las autoridades de Pozuelo han decidido seguir por esa senda bolivariana allá ellos. Pero que se sepa.
Su comportamiento democrático es manifiestamente mejorable.
El Capitán Possuelo







Y eso que desde este periódico algunos colaboradores reconocieron que votaron al pp sino no sé que os harían..
Gracias por su participación. Saludos
Capitán, tranquilo, el próximo año Gerardo le invita al balcón el día del pregón.
Y el miércoles a tomar un cocidoto donde los poetas con el Guiti y el segurata!!!
Muchas gracias por su participación. Buena retranca. Saludos.