Nueva explosión de un patinete eléctrico cuando su batería se estaba cargando: Revienta el muro de separación entre dos pisos de San Blas-Canillejas y deja dos heridos

La batería de un patinete eléctrico explotó el día de Año Nuevo en una vivienda del madrileño distrito de San Blas-Canillejas, derribando un tabique y dejando dos heridos leves.
Los hechos sucedieron el lunes a las 8:40 horas en un domicilio del noveno piso del edificio de la calle Hermanos García Noblejas número 75. Por causas que se desconocen, el patinete comenzó a arder y estalló, provocando una deflagración que derribó una pared que separa uno piso del anexo.
Un estruendo que además despertó a muchos vecinos, aún en la cama al tratarse de un día festivo. Tras el aviso, hasta el lugar acudieron dos dotaciones de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid, que a su llegada comprobaron que las llamas ya habían sido sofocadas por los vecinos con varios extintores.
Los profesionales comprobaron que el vehículo estuviera bien apagado y si había daños en la vivienda contigua, descartándolo. Además, ventilaron las estancias afectadas por el humo, ha indicado una portavoz de Emergencias Madrid.
Por su parte, los sanitarios del Samur-Protección Civil atendieron a una personas una por inhalación de humo, que tuvo que ser evacuada en ambulancia para una revisión en profundidad al Hospital Ramón y Cajal, ha indicado una portavoz de Emergencias Madrid.
El piso donde explotó el patinete ha quedado inhabitable de momento. En el de al lado, afectado por la explosión, no vivía nadie. Al parecer, el vehículo estaba en la entrada de la vivienda, en la que había en ese momento dos personas. Los restos del patinete aún siguen tirados frente al edificio.
Prohibidos en Metro, EMT y Cercanías
El incendio de las baterías de dos patinetes eléctricos en la estación de La Elipa (línea 2 de Metro) marcó un antes y un después. Las imágenes del vagón calcinado y los cristales totalmente estallados impactaron tanto que desde el pasado 11 de noviembre tienen prohibido el acceso a toda la red del suburbano madrileño, Metro Ligero, los autobuses de la EMT, interurbanos y urbanos en otros municipios y a los cinco intercambiadores de transportes –Plaza de Castilla, Moncloa, Príncipe Pío, Plaza Elíptica y Avenida de América– de la capital. Y ahora, desde mañana, el veto se extenderá también a los trenes de Renfe.
Esta prohibición viene fundamentada por «la situación de peligro generada ante incendios de baterías que se han registrado en algunos transportes públicos por su manipulación, desperfectos por golpes, paso del tiempo o la utilización de cargadores diferentes», argumentaron en la reunión del Consejo de Administración de la compañía del pasado 27 de noviembre en la que acordaron esta restricción.






