¿Contemplan la concejal de zona Patricia Peinado y la de movilidad Carmen Salas los cambios en el tráfico urbano que producirá la apertura del Centro Comercial en La Estación?

Los habituales usuarios del Tren de Cercanías siguen conviviendo con las distintas obras que tanto en el edificio de RENFE como en el apagado Centro Comercial colindantes se han venido desarrollando desde hace meses aunque ya casi en su final…
Nada ha cambiado en el edificio principal que sigue obsoleto, ni en la puntualidad de los trenes ni en las incidencias o las frecuencias pero creo que es un buen momento para obviando la, previsible, herida, anticiparnos con una venda liviana.
Cara al exterior y en primera línea de acera, todos son negocios de restauración, eso sí de grandes cadenas multinacionales caracterizados por la rapidez (despacho-consumo) y que se sustentan, mayoritariamente, en un público de aire jovial y de paso…
Sólo uno hay abierto por ahora pero ya tenemos los primeros coches en doble fila, los primeros gritos en la callada acera de los fines de semana y los primeros incidentes que, más pronto que tarde, se verán incrementados.
La relativa quietud anterior (de la Calle Antonio Díaz) se está transformando en frenazos y acelerones en el punto de encuentro de “penúltima hora” antes de seguir con la juerga del fin de semana recargando estómago y energía para el cuerpo, situación que se verá incrementada en los mediodías por venir, en un tramo en el que se “juntan” paradas de autobuses, tiendas de alimentación, idas y venidas por doquier y restauración rápida a ambos lados de la calle… Todo frenesí.
Espero que la concejala de zona Patricia Peinado se haya adelantado y con sus colegas, las señoras María Jesús Cáceres y Carmen Salas (responsable de Seguridad Ciudadana y de Movilidad respectivamente) hayan previsto cómo anticiparse y gestionar dicha “nueva “ zona comercial en un punto álgido y de tanto movimiento diario (el de mayor flujo de todo Pozuelo de Alarcón) para garantizar fluidez (movilidad) y convivencia (para vecinos y usuarios) con la presencia de los servicios de seguridad ciudadana que nos amparen a todos.
Es lo que esperamos de nuestra dizque defensora de barrio: Para ello les pagamos (y muy bien, añado) y por ello dicen cobrar.
Alejandre






