Ayer tuve un sueño pero Paloma Tejero prefiere la Presidencia del Pleno del Ayto (contagiada por el síndrome del guardia de tráfico tirando a Sta. Rottenmeier) a fajarse en la arena política

Para no parecer cultureta, no empezaré esta columna citando a Martin Luther King en aquel inolvidable discurso de 1963 delante del monumento a Abraham Lincoln en Washington, DC. No. Seré más vulgar (como soy realmente) y lo haré citando parte de la letra de aquel tema, también inolvidable, de Los Pasos que escribió Manolo Díaz, tal vez el autor español más influyente de la música española de los 60’:
“Ayer tuve un sueño
Qué poco duró
Como era muy bueno pasó”
Y es que, hasta ayer, tuve el sueño de que la nueva alcaldesa Paloma Tejero no presidiría el Pleno del Ayuntamiento de Pozuelo. Soñaba que, como su primer gesto político de que las cosas iban a cambiar en la ciudad, la alcaldesa delegaría la Presidencia de dicho Pleno (pongamos que en Félix Alba) y que ella se fajaría en la arena política con los portavoces de la Oposición. Era algo novedoso. Legal. Demoledor. Rompedor…
Era un sueño sensacional. Nunca había soñado nada igual. Y respiré felicidad, siguiendo el tema de Los Pasos. Soñé que en Pozuelo habría política de nuevo. Incluso, pensé volver a aquel lugar que, hastiado, había abandonado hace tiempo…
Pero solo fue un sueño. Como era muy bueno pasó. Y cuando, por la tarde, abrí el vídeo del Pleno Extraordinario del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón de ayer y vi a la alcaldesa Tejero subida a la tarima presidiéndolo se me pusieron los ojos como platos y no me caí de la cama porque era media tarde y ya había acabado la siesta. Estoy seguro de que me costará dormir por la noche…
Tejero había preferido convertirse en Guardia de Tráfico tirando a Señorita Rottenmeier y yo no sabía qué hacer. Tiene la palabra fulanita. Tiene la palabra menganito. Y ya cuando, poco después, la oí decir “Señor González Bascuñana se ha pasado de tiempo” rogué al cielo que se apiadase de mí. Pozuelo, definitivamente, no tiene solución y ya no había necesidad de sufrir más…
El cielo, lógicamente, me hizo una peineta y me apedreó con granizos como castañas pilongas. (Creo que solo granizó en el patio de mi casa). El caso es que entendí el mensaje, rebobiné el vídeo y me puse a escribir esta columna a modo de crónica sin pensar que Pozuelo (y la propia Tejero) había perdido una oportunidad política de primer orden porque, a fin de cuentas, a mí que más me daba…
Empezaré diciendo que, cuando le di al Play, lo primero que vi fue a una Alcaldesa-Presidenta muy nerviosa, a la que no le salía la voz, perdida y mostrando una inseguridad impropia del cargo y de la responsabilidad que ostentaba. No se puede presidir un Pleno, aunque sea el primero, dando muestras de tener demasiadas dudas… Y eso que, al parecer, todo lo llevaba escrito…
Estas cosas, alcaldesa, son como un teatrillo y hay que ensayarlo… Pero bueno no seré picajoso por esta vez…
Al lado izquierdo de la alcaldesa (derecha del espectador que se dice en teatro) había una señora rubia que, como no tenía cartelito delante ni nadie la presentó, no sé quien era…
Estas cosas, ya que se habló tanto de las personas que veíamos el Pleno en “streamen”, hay que aclararlas. Aunque sea con subtítulos ya qué no tenemos locutor de continuidad…
Total que aún no sé quien era la señora. Miré en las fotos de familia del Gobierno pero como hay un montón de rubias nuevas y yo soy mal fisonomista, pasé del tema pensando que alguien terminaría por decírmelo…
En cualquier caso, qué más da quien fuese… Forastera seguro y con eso es suficiente. Antiguamente, tanto Adrados como Quislant, siempre tenían a algún concejal al lado para cronometrar… Supongo que esta señora también estaba en el estrado para eso… Manda güevos…
En quién también me fijé, de entrada, fue en Carmenchu Miralles, la inefable interventora. Se notaba mucho que andaba a lo suyo y que estaba allí por imperativo legal.
Y, como se cree la Reina del Mambo del Ayuntamiento, mostró una gran falta de respeto a la Alcaldesa-Presidenta ya que, al empezar a hablar, se puso a enredar con el móvil o a mandar mensajes, supongo, a su nueva “compis” Lucía Molares…
Parece que lo estuviera oyendo, en versión libre para la radio…
-Lucy, no te subas… Ahora cuando termine este rollo nos tomamos una cerveza y te cuento lo último…
-Ok, Menchu
Quien de verdad era el puto amo era Cerrillo. Gonzalo sin Quislant parece otro. Se le ve seguro, indubitable, impepinable e infalible… Jo, qué tío…
Y, entre Cerrillo y Cerrillo, fueron pasando los minutos…
Y vi a una Patricia Cabal (Somos Pozuelo) bastante descompuesta. Alterada. Golpeando una sombra. Con la sindéresis, que le caracterizaba, perdida…
Y vi a un Ángel González Bascuñana (PSOE) pasota… Poniendo en práctica el viejo proverbio “Nunca pasa nada y, si pasa, se le saluda”. No pesan los años, a Ángel le pesa pensar que volverá otra vez a perder por goleada… Como siempre.
También vi a una chica nueva (Vox). Supuse que era Ainhoa García (también hubiera venido bien rotular su nombre) que, aunque nerviosa (leyó muy deprisa como queriendo terminar pronto) me pareció discípula de Emilio Castelar al lado del tuercebotas Fernández. Mejorará. Parece lista.
Y termino con Félix Alba. Cómo Félix es un portavoz con más tiros pegados que Cascorro, lo suyo fue coser y cantar. Es más, en algún momento, llegué a pensar que daba demasiada leña para ser el primer día.
Me temo que esta será una legislatura de escabechina en escabechina…
Y esto es lo que hay… Una oportunidad de primer orden tirada al Patio de Segovia por cobardía política… Es mucho más fácil ver los toros desde la barrera… En política pozuelera se llama síndrome de guardia de tráfico tirando a Señorita Rottenmeier.
En fin, Paulita… Voy a ver si pillo un frasco de melatonina, me tomo un par de pastillas y duermo como un tronco…
Aunque no lo creo… Era tan bonito mi sueño…
Amén.
El Capitán Possuelo





