“El Consejo de jubilosos de Pozuelo”, reunido ante unas cervezas, debate sobre las pasadas elecciones locales y autonómicas y de las próximas en las que Pedro Sánchez se la juega

El grupo de amigos jubilados, tan variopinto ideológicamente como el arco iris, se reúne jubiloso para hablar de las pasadas elecciones locales y autonómicas. Sorprendente: todos somos feministas y por eso hemos votado a Isabel Díaz Ayuso y a Paloma Tejero. Ambas tienen prestigio y de la Tejero se guarda buen recuerdo de la época en la que fue concejal. Otro que también lo fue y que posiblemente es el más conocido y querido de los nuevos concejales es el doctor Félix Alba.
Alguno de nosotros se lamenta porque pozueleños de toda la vida que hasta ahora eran concejales (como Pablo Gil) o lo habían sido (como Antonio Rueda) no formen parte del gobierno local. Hay quien defiende a Susana, que deja de ser alcaldesa y pasa a ser diputada de la asamblea de Madrid. Todos nos alegramos de que Bascuñana siga representando al PSOE local y que Ignacio siga siendo portavoz de Vox.
Alguno se queja de que haya más concejales forasteros de lo deseable. Le lleva la contraria quien afirma que eso no es malo, que en todos los lugares hay gobernantes originarios de otro territorio; y un tercero repite lo que ya dijo en otra ocasión:
¿Por qué no puede gobernarnos alguien que no es nuestro convecino e incluso nuestro compatriota pero que está bien capacitado?
Por ejemplo: ¿no sería mejor jefe de gobierno español Antonio Costa, quien ahora lo es de Portugal, que no el ególatra y descentrado Pedro Sánchez que ya no sabe que hacer para seguir viviendo en la Moncloa y usar el falcon para irse a tontear donde le apetezca?
Pues lo mismo puede decirse en cuanto al origen de cualquier otro gobernante. No nos pusimos de acuerdo.
En lo que todos coincidimos es que el nuevo ayuntamiento debe vigilar más los arreglos insensatos y antihistóricos de las calles que han hecho algunos concejales que se van, por ejemplo:
Quitando aceras (¿por dónde caminarán los peatones los días de lluvia intensa?
En la antigua Pompeya ya había aceras y estas comenzaron a extenderse por todo el mundo después de que a finales del siglo XVIII se hicieran en Londres) y no permitiendo que las obras duren meses (como, por ejemplo: el nuevo formato de la escalera que comunica la plaza Mayor con la calle Antonio Becerril).
Y pasamos a hablar de la convocatoria de elecciones generales en plenas vacaciones de verano.
La derrota electoral del PSOE la consideramos normal porque el Sánchez ha presumido siempre de dirigir una coalición social-comunista (realmente social-bolchevique), de conceder influencia en el gobierno del reino de España a los burgueses que gobiernan en Cataluña y el País Vasco y que por ello son antiespañolistas y antiobreristas.
Sánchez ha hecho que las siglas PSOE de su partido pasen a significar Partido Sanchista Ocasionalmente Español. Su derrota era previsible, como previsible es que en julio el partido sanchista sufra otra derrota similar en las elecciones de la antevíspera de la fiesta de Santiago Apóstol, patrón de media España.
Algunos tememos que como el actual mandamás de Correos es un correveidile del Sánchez puede que quepa la posibilidad de que gran parte de los votos por correo sean falsificados. Convendría que la Junta Electoral central tomara las medidas adecuadas para que no ocurra algo similar a lo de las elecciones de febrero de 1936 que ganó la derecha pero que de las cuales el Frente Popular, la izquierda, se atribuyó la victoria y formó gobierno. Cinco meses después se produjo la sublevación militar que dio lugar a la salvaje guerra cainital que todos conocemos como Guerra Civil.
El más inteligente de todos los jubilados jubilosos afirma:
Lo mejor que podría hacer el Pedro Sánchez es inventarse un malestar físico y dimitir. Más o menos es lo mismo que piensan los dirigentes históricos del PSOE como dieron a entender en la reunión que tuvieron el 1 de junio.
Pero el Sánchez cree que en Europa, o en todo el mundo, se le respeta y aprecia, como se aparentó en la pasada reunión de la OTAN que organizó en Madrid o en el aparente agradable recibimiento que se le da en todos los países que visita. Confunde la cortesía con la amistad y admiración de la que es buena muestra el trato que le dio Biden hace un par de semanas. Y como él Pedro no puede andar solo por las calles sin que la gente le silbe y le abuchee, quienes creen que debe dimitir opinan que acertaría si se fuese a Waterloo porque allí quedaría impune si el nuevo gobierno quisiera meterle mano (que recuerde lo que le sucedió a Rato). Además, su esposa y sus hijas estarían más tranquilas.
Pasaron dos horas. Como cada uno de los jubilatas somos de una región distinta, a la hora de beber cerveza e incluso vino elegimos una marca y origen diferente. Toda España entró en nuestro cuerpo. A todos nos sentó bien.
El mozo viejo de Pozuelo.




