Sigue la batalla cultural: La Comunidad de Madrid eliminará del currículo de Infantil la educación sexual y reforzará las matemáticas, la lectura y la música

La Comunidad de Madrid eliminará la parte relativa a la educación sexual del currículo de Infantil que desarrolla la Lomloe o “Ley Celáa”, en la parte autonómica que le corresponde. El Gobierno de Díaz Ayuso no cree que una de las finalidades de la Educación Infantil sea contribuir al desarrollo integral y armónico del alumnado en la dimensión sexual, como recoge el artículo 4 del Real Decreto que regula esta etapa educativa.
Entre otras cosas porque “no es un fin determinante para niños recién nacidos y hasta 6 años”, ha manifestado el consejero de Educación, Universidad, Ciencia y Portavocía, Enrique Ossorio, quien ha reconocido que en esta etapa no obligatoria, los contenidos introducidos por el Gobierno de Pedro Sánchez “no son adoctrinadores, pero se incluye el desarrollo sexual como una de las finalidades de la etapa, pero…como que no…”, ha dicho torciendo el gesto.
La novedad del currículo elaborado por el Ministerio de Pilar Alegría es que, por primera vez, se aborda la educación de 0 a 3 años con carácter educativo y no solo asistencial o de cuidados, lo que ha obligados a las comunidades autónomas a legislar en esta etapa.
Madrid ha aprovechado para regular el tiempo que se debe dedicar a determinadas materias, como es el caso del acercamiento a las Matemáticas, la lecto-escritura o la lengua extranjera. A todas estas materias se deberá dedicar 45 minutos diariamente. Además, se incorporará la formación musical con 45 minutos a la semana. En cuanto a la asignatura de Religión, de oferta obligatoria, aunque de elección voluntaria, se mantendrá como hasta ahora, es decir, con 1,5 horas semanales.
En el segundo ciclo de Infantil, es decir, para los alumnos de entre 3 y 6 años se hará especial hincapié en que los alumnos aprendan y reconozcan hábitos como el valor del esfuerzo, la organización y la constancia. Mientras que, en lo que afecta a los contenidos, aprenderán lo que son los números cardinales y ordinales; indagación sobre el paso del tiempo (pasado, presente, futuro); hechos fundamentales de la Historia; civilizaciones antiguas; modos de vida en el pasado; inventos; hechos relevantes; señas de identidad cultural, física y social de la Comunidad de Madrid; y la utilización de la biblioteca como fuente de información, entretenimiento y disfrute, entre otros, según ha señalado la Comunidad de Madrid. Además, se han aumentado habilidades sociales como pedir perdón, permiso o por favor, dar las gracias y saber ganar y perder.
Del mismo modo, en la aproximación a la lectura, se pretende que los profesores fomenten textos que favorezcan la bondad, la generosidad, la valentía, la curiosidad y la libertad de expresión “sin prejuicios ni estereotipos”.
Cambio de terminología
Muy comentado y criticado ha sido la redacción y jerga pedagógica de los decretos que desarrollan la Lomloe y que explican qué debe aprender el alumno en cada asignatura, de los que se ha dicho que son “pura farfolla y palabrería” con vocabulario “muy podemita”. Así las cosas, la Comunidad de Madrid ha decidido simplificar numerosas expresiones del texto normativo “para facilitar a la comunidad educativa su aplicación”. Por ejemplo, se ha cambiado “diversidad familiar” por “familia”; “andamiajes e interacciones de calidad” por “relaciones”; “relato” por “historia”; y se ha sustituido la denominación “la competencia emprendedora” por “competencia creativa”, al estimarse más adecuada para la etapa. Además, se ha sustituido “competencia en conciencia y expresión culturales” por “competencia cultural” “al valorarse más oportuna”.
En esta etapa educativa no habrá exámenes como tal, sino que “será global, continua y formativa. La observación directa y sistemática constituirá la técnica principal del proceso evaluativo y tendrá en cuenta el grado de desarrollo de las competencias y su progreso en el aprendizaje”. De este modo, la evaluación en esta etapa “estará orientada a determinar los avances”. Por último, el calendario escolar será de 175 días lectivos.





