La infanta Cristina no perdona a Iñaki Urdangarin: “Que dejen de decir que sigo enamorada”, según la revista Lecturas, ya que “no va a haber reconciliación ni perdón”

A pesar de los rumores de reconciliación que han surgido en las últimas semanas, Pilar Eyre, la periodista experta en Casa Real que firma este reportaje así como el primero en el que se destapó la infidelidad de Urdangarin, se muestra tajante: no tiene intención de perdonar: “no va a haber reconciliación ni perdón”:

Cristina se siente “ultrajada por los periodistas que repiten machaconamente que sigue enamorada de Iñaki Urdangarin. Su círculo de amigos y su familia saben perfectamente que el disgusto primero, y el intenso cabreo después, han sustituido al amor. La intención de divorciarse es irrevocable”, escribe Eyre, que siempre ha mantenido que Iñaki y Cristina llevan dos años en crisis, de ahí que ella viviera en Ginebra y él en Vitoria, aunque este escándalo haya sido el detonante de la ruptura.
Lecturas explica también por qué la hija del rey emérito sigue llevando su anillo de casada en las pocas imágenes en las que se la ha visto tras la ruptura. Cristina no siente que deba quitárselo, al no considerarse responsable de la separación. “Yo no he fallado”, es la frase que dice cuando le preguntan por ello. “Respeto la institución del matrimonio, llevo el anillo desde hace casi veinticinco años y lo voy a seguir llevando hasta que me divorcie, ¡quiero que el mundo sepa que yo no tengo nada de qué avergonzarme!”.
En cuando al comunicado en el que anunciaban la separación, la periodista desvela que “Cristina quería anunciar el final de su matrimonio”, pero Iñaki vetó la palabra divorcio, ya que esa situación complicaría sus dos años de libertad condicional. Si no hay reunificación familiar, sería improbable que se le concediera a Iñaki un régimen distinto al que tiene ahora. Por ello, “él le suplicó a ella que solo informaran de que habían interrumpido su relación”, dice sobre el texto que redactó el abogado del ex duque de Palma, Mario Pascual Vives. Cristina accedió a postergar la palabra “divorcio”, no por Undangarin, sino por sus hijos. “Son lo único que me importa”, dice de ellos.





