Quislant, urgida por su mala gestión, vuelve a recurrir al victimismo para defender su ligereza, su corto sentido del ridículo y su poca dignidad política ante la crítica periodística

La alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón (la inefable y prescindible Susana Pérez Quislant) debe estar políticamente muy tocada para volver a su victimismo habitual (si es que se había ido alguna vez) como forma de gestión política…
En mi opinión particular, creo que está desbordada y, como consecuencia de ello, ya no sabe qué hacer. La legislatura se acaba y, como ha vivido del cuento, se encuentra ahora como desnuda. Lo he contado muchas veces. Y como ya no le sirve “disparar” a todo lo que se mueve, vuelve al victimismo. Como los separatistas catalanes… En especial cuando se le hace crítica política…
El Correo de Pozuelo, desde que inició su andadura periodística, dejó claras sus intenciones. Iba a ser un periódico de crítica política dura. Pero solo con el objetivo de dinamizar la política pozuelera y exigir responsabilidades a los dirigentes del Ayuntamiento sobre el dinero de los vecinos que usan y disfrutan. Porque, a veces, se les olvida que es dinero público.
Abro paréntesis. En Estados Unidos, por poner un ejemplo, los ayuntamientos envían a cada contribuyente los gastos que se han llevado a cabo con el impuesto IBI. Gastos pormenorizados para que los vecinos vean a qué dedican su dinero. Trazabilidad del gasto público, se llama. En Pozuelo aún estamos lejos de esa transparencia. Pero todo se andará. Cierro paréntesis.
Dicho esto, vuelvo a la desesperación de la alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón y a su retorno al victimismo….
Es una realidad que Isabel Díaz Ayuso no traga a Susana Pérez Quislant. Siempre hablo políticamente. En el periódico siempre criticamos temas político-profesionales, nunca personales aunque la alcaldesa diga lo contrario en su afán victimista de siempre. Si criticamos a alguien de su familia es porque ELLA la pone en el escaparate. Su nepotismo, indiscreción y sus ansias de figurar la pierden.
Pero ese es otro tema y ahora no toca. Lo que toca es decir que Ayuso no la traga por muchas razones políticas:
Conoce perfectamente su trayectoria.
Sabe el desastre de gestión que está llevando a cabo en Pozuelo, ciudad a la que ha llevado a la cola de las importantes ciudades del noroeste de la región.
Y, además, por defender a sus valedores de la 7ª Planta de Génova 13, ha negado tres veces a la presidenta de la Comunidad de Madrid… Como San Pedro en aquella noche de Pasión.
También como “El Amo de las llaves del Paraíso” se está arrepintiendo ahora. Pero el perdón solo es teológico, nunca político. Y me da que Quislant lo tiene durillo con Ayuso.
El caso es que hace un par de días, la presidenta de la Comunidad de Madrid vino a Pozuelo a inaugurar una electrolinera (la quinta vez que venía en cuatro meses) y de nuevo ninguneó a la alcaldesa de la villa. Cinco visitas. Cinco ninguneos. Y El Correo de Pozuelo lo volvió a contar. Es nuestra obligación de observador crítico.
Y como prueba del ninguneo, por mucho que llore la alcaldesa Quislant, la presidenta Isabel Díaz Ayuso publicó este tuit…

Tuit que retuitea, como se puede ver, la alcaldesa para ubicarlo en Pozuelo (la presidenta ni menciona a esta ciudad). Quislant también lo hace como un paso más para mostrar su arrepentimiento…
Solo es un ejemplo más. Hay muchos y casi todos los hemos publicado. Pero lo que me ha llamado la atención ha sido otro retuit que ha hecho a un nuevo tuit de la Presidenta Ayuso (y como nueva muestra de arrepentimiento también) pero esta vez recurriendo al victimismo…

Y, como se puede ver, en ese desbordamiento político y huida hacia el victimismo, Susana Pérez Quislant compara la crítica política que se hace de su gestión en la prensa con el calvario judicial, falsedades y acusaciones despiadadas contra el alcalde de Colmenar Viejo Jorge García y sus dos antecesores y que, al final, han sido declarados inocentes…
Como si tuvieran algo que ver. Es acojonante. Y tienen que ver lo mismo que un huevo y una castaña.
Y en medio de esas lágrimas de cocodrilo, no sabe ni lo que dice…
¿Desde cuándo, Susana, esta sentencia (donde había acusaciones muy graves de prevaricación continuada) es comparable con la crítica política que se te hace?
¿Quiénes son esos difamadores profesionales, por cierto?
¿De qué tienen que tomar nota?
Que se sepa, nadie la ha acusado (aún) de ningún delito…
¿O es delito criticar su nefasta gestión política?
Haces bien en seguir dudando de nuestra labor en defensa del dinero de los contribuyentes…
La seguiremos haciendo.
Amén.
El Capitán Possuelo






