Del noroeste de la Comunidad, del PP Regional, de Ayuso y de la absurda crisis provocada por la ambición del torpe Egea, el tancredismo del flojo Casado y el infantil bloqueo de whatsapp

El noroeste de la Comunidad de Madrid ha sido el sostén del PP regional desde hace mucho tiempo. La ola azul empezó en Pozuelo (donde llegó a tener 19 de los 25 concejales) y se fue extendiendo por Majadahonda, Las Rozas y Boadilla del Monte… El noroeste era el orgullo del Partido Popular. Su franquicia. El espejo en el que el partido debería mirarse.
Pero eso era antes. Ahora esta franquicia pepera está dividida. La ambición del torpe Teodoro García Egea y el tancredismo de Pablo Casado está horadándola brutalmente hasta el punto de dividir ese noroeste azul por la estupidez de unos celos absurdos hacia Isabel Díaz Ayuso.
De hecho, Susana Pérez Quislant y José Luís Álvarez Ustarroz (alcaldes de Pozuelo y Majadahonda) apoyan a Egea y Casado y José de la Uz y Javier Úbeda (alcalde de Las Rozas y Boadilla) apoyan a Isabel Díaz Ayuso.
Un problema gordísimo apoyado por un dinosaurio caduco como Pío García Escudero y una pija de Majadahonda que se niegan a perder su momio. Nunca fueron ni han sido nada salvo vividores de sueldo público.
Isabel lleva razón en pedir un Congreso Regional porque esta parejita forman parte de una dirección provisional (sustituyeron a Cristina Cifuentes) y los estatutos peperos exigen que se ya celebre ese Congreso regional.
Pero un Pablo Casado maricomplejines (que ha sumado dos derrotas consecutivas en las elecciones generales de abril y noviembre de 2019 y que estuvo a punto de ver desaparecer al PP de Cataluña el pasado febrero por culpa de su tancredismo) y la ambición de un personaje nefasto para el PP como ha demostrado ser Teodoro García Egea hasta ahora, se niegan por celos a dar paso a un renovador Congreso regional en el que alce a Ayuso como su líder natural…
Un líder natural que, gracias a su rotunda victoria en las imprevistas elecciones madrileñas del 4 de mayo cuyos sondeos profetizaban su muerte política, resucitó a un Casado agónico… Un resultado tan importante que ha abierto alguna posibilidad de alcanzar La Moncloa pese a su carencia de liderazgo y sus absurdos ataques a Vox.
¿Qué problema hay entonces para celebrar cuanto antes el Congreso Regional del PP de la Comunidad de Madrid?
¿Por qué no se aprovecha la ola del liderazgo de Isabel Díaz Ayuso?
¿Por qué son tan torpes en la primera planta de Génova 13 y tan ciegos algunos alcaldes del noroeste?
¿A quién esperan? ¿A un graciosete José Luis Martínez Almeida que se está apoyando en la izquierda radical para sacar adelante sus proyectos?
La operación Casado-Egea junto a Almeida-Carromero ha montado 55 gestoras en los 178 municipios de la Comunidad y 11 en los 22 distritos de la capital. Quieren que Ayuso no pueda montar un partido nuevo que en Pozuelo, por poner un ejemplo, agoniza en manos de un tipo que no se moja ni bajo el agua como es Enrique Ruiz Escudero y una caprichosa que solo vive para mejorar su pésima imagen política.
Gente aterrada, dicho sea de paso, que no quiere un partido nuevo. Prefieren auxiliar al suicidio del PP en una zona de la Comunidad de Madrid que era su franquicia pero mantener su sueldo.
Es tan patético lo de esta pareja de perdedores (Casado-Egea) que al carecer de argumentos para su estúpida defensa de su indefendible tesis que filtran, en un juego infantil, que Ayuso ha bloqueado a Teodoro en whatsapp…
Poco es para lo que tenía que hacer con estos inútiles de la séptima y de la primera planta de Génova 13 que forman el Comité de Dirección y Ejecutivo de Madrid.
Qué pena de partido…
Pepero Pozuelero






