La Ley de Seguridad Nacional, camino del Totalitarismo socialcomunista, nos hará recordar a los habitantes de la extinta RDA, acabará convirtiendo a cada vecino en delator

Reconozcamos que recuperar a Largo Caballero, no pintaba nada bien. El dirigente socialista que, por comisión, omisión e in vigilando, fue partícipe de la sublevación del 34 y tras las elecciones fraudulentas del 36 (Álvarez Tardío en su libro Fraude y violencia…) no solo no detuvo la deriva cruenta que trajo, sino que, creyéndose vencedor, permitió la mecha que hizo desangrar nuestro país.
Ejemplo de lo que no debe ser un dirigente político, en vez de aunar voluntades, propuso ideología y violencia para llevar adelante su idea de “país”.
Y como no podía ser de otra forma, la derecha, siempre la meliflua derecha, facilitó en boca de su líder, Gil Robles, la superioridad moral de los socialcomunistas, aceptando no formar gobierno tras su victoria en el 33 permitiendo que el presidente Alcalá Zamora los excluyera del mismo.
¿Les recuerda a algo o a alguien?
Se acuerdan cuando el insulso Mariano prometía la derogación de las leyes de Violencia de Género y de Memoria Histórica del hoy discípulo de Maduro ayer ojeador de nubes: Zapatero, y, tras ganar con mayoría absoluta…,ni la una, ni la otra…
De aquellos polvos, estos lodos y como siguen acobardándose los chiquilicuatres del PP y la que ponía los puntos sobre las íes – Cayetana – la pusieron en la calle, se vienen arriba los vendedores de ideología barata y pasan de recepcionistas de maletas venezolanas a forjadores de leyes “habilitantes” retorciendo Constitución y Magistrados proponiendo una Ley de Seguridad Nacional que nos hará recordar a los habitantes de la extinta RDA, convirtiendo cada vecino en un delator potencial y cada contrario, a la misma, en un fascista y/o facha.
Y, Pablo Casado preocupado por la subida de los contagios, que no es un tema menor y mucho menos los 140,000 muertos que nos convierten en el país Occidental – de los llamados desarrollados…- con más muertes…gracias a la irresponsabilidad gubernamental en la gestión de la misma.
La nueva ley permitirá al ocupante de la Moncloa, el que no pactaría con Bildu, ni gobernaría – no podría dormir, decía – con Podemos, Pedro “maravillas” Sánchez, despreocuparse del Consejo de Seguridad Nacional o de dar Cuentas en el Congreso. Eliminar contrapesos en aras de la “urgencia nacional” que, si hay que aplicarla, no queremos menudencias que la puedan frenar.
Pero claro hacerse – si así ocurriese – con las empresas o utilizar a los ciudadanos en el menester de la urgencia, podría conllevar críticas ajenas a tan buen criterio socialista y por eso, se habilitarán especiales poderes para que los medios sean controlados desde el director de gabinete de presidencia – otrora crisol popular, hoy su cruz – su mentor y brazo derecho Redondo.
Descendemos, con prisa y paso firme, hacia el infierno ideológico-totalitario con un dirigente para el que todo vale si sigue en el poder y un Valido que hace posible ese camino hacia el precipicio de Expaña.
Y Pablo esperando que caigan como fruta madura, dentro de dos años. Pena no mire a Cuba, Venezuela, Nicaragua o Bolivia, hambre, miedo, ruina y millones huidos…¿por qué ha de ser aquí distinto si aplican las mismas recetas? donde siguen con el poder.
Qué bien los conocía Marx, pero no el suyo, sino Groucho: “partiendo de la nada estamos alcanzando las más altas cotas de la miseria”.
Miseria, sin duda, es lo que nos dejarán a todos.
Alejandre





