Continuamos a bingo: El creído Ignacio Aguado deja la política y rechaza organizar la convención nacional de Ciudadanos sin embargo seguirá siendo afiliado

La etapa en política de Ignacio Aguado ha tocado hoy a su fin. El exvicepresidente de la Comunidad de Madrid ha dimitido de todos sus cargos orgánicos y ha anunciado que deja la profesión, después de seis años en los que llevó a Ciudadanos (Cs) a un techo histórico de veintiséis diputados autonómicos y a gobernar por primera vez en esta comunidad autónoma.
Aguado, coordinador autonómico de Cs, había sido incorporado al Comité Permanente del partido junto a varios compañeros para tratar de frenar la crisis interna provocada por la fallida moción de censura en la Región de Murcia, que a la postre significó para los liberales la pérdida de dos de sus cuatro gobiernos autonómicos. Cuando Cs presentó esa moción de censura en la Región de Murcia junto al PSOE, Isabel Díaz Ayuso decidió romper su relación con Cs -era notoria su mala relación con Aguado- y adelantar los comicios regionales.
El resultado para Cs, de sobra conocido, fue pasar de gobernar en coalición con el PP y de ostentar veintiséis escaños a ni tan siquiera obtener representación en la Asamblea de Madrid. Aguado, después de solicitarlo en privado varios miembros de la dirección, dio un paso a un lado para favorecer la candidatura de Edmundo Bal, quien tampoco consiguió salvar los muebles y se quedó por debajo del cuatro por ciento de los votos -Cs necesitaba al menos un cinco por ciento para lograr diputados-.
El rol de Aguado en la campaña fue secundario, aunque según diversas fuentes del partido se volcó en la organización y en las propuestas que trasladó Bal. El exvicepresidente participó en el mitin central de campaña, en la madrileña plaza del Dos de Mayo, y fue muy aplaudido por los suyos. Su emoción a duras penas contenida era ya simbólica de la importancia que tenía para él ese acto con sabor a despedida.
Según fuentes cercanas al ya exdirigente liberal, Aguado ha rechazado el encargo de la líder de Cs, Inés Arrimadas, de organizar la convención nacional que prepara la formación para el mes de julio, donde intentará relanzar su proyecto, muy tocado por la desaparición en la Comunidad de Madrid y las pésimas expectativas electorales.
Aguado abandona la coordinación autonómica, que deja en manos de la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, y también su reciente asiento en el Comité Permanente. No obstante, seguirá siendo afiliado de Cs y se marcha lanzando un mensaje acorde al rumbo actual. Y es que según estas fuentes, el exvicepresidente no desea que Cs se fusione ni con el PP ni con el PSOE. La rechaza «rotundamente», subrayan desde su entorno.
El exvicepresidente agradece especialmente al exlíder de Cs, Albert Rivera, haberle dado la oportunidad de haber formado parte de su equipo y también se marcha con palabras de cariño a los madrileños que le permitieron servirlos desde las instituciones. Con él al frente del aparato autonómico, Cs irrumpió por primera vez en el Parlamento madrileño en 2015 con diecisiete escaños, logró veintiséis en 2019 y consiguió entrar en el Gobierno regional ese mismo año. Después de una sucesión de roces con Díaz Ayuso y del error de cálculo de la dirección nacional de Cs con el movimiento de la Región de Murcia, el PP rompió el Ejecutivo regional y Cs desapareció tras el anticipo electoral.
Después de 6 años dedicados a servir a los madrileños, hoy pongo fin a mi etapa en política.
Ha sido un orgullo liderar @CiudadanosCs en Madrid y compartir proyecto con tantas personas excepcionales.
Gracias a todos, de corazón. ❤️
— Ignacio Aguado (@ignacioaguado) May 17, 2021
«Después de seis años dedicados a servir a los madrileños, hoy pongo fin a mi etapa en política. Ha sido un orgullo liderar Ciudadanos en Madrid y compartir proyecto con tantas personas excepcionales. Gracias a todos, de corazón», ha escrito Aguado en Twitter.






