El PSOE expulsa a los históricos Joaquín Leguina y Redondo Terreros por apoyar a una Isabel Díaz Ayuso que cimentó su victoria con 100.000 votos socialistas y medio millón de Ciudadanos
El PSOE ha expulsado a los históricos socialistas Joaquín Leguina y Nicolás Redondo Terreros, después de que ambos decidieran hacer campaña a favor de la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso. Ambos acompañaron a Ayuso a visitar un centro de equinoterapia en la Venta de la Rubia donde están realizando un proyecto con personas con discapacidad.
En el acto que les ha costado la militancia en el PSOE, la entonces candidata Díaz Ayuso agradeció que «dos referentes políticos» a los que aprecia «enormemente» hayan puesto en marcha este proyecto, en referencia al centro de equinoterapia.
Pese a la relevancia de ambos nombres, al PSOE de Pedro Sánchez no le ha temblado el pulso a la hora de hacer ‘limpieza’ con aquellos que discrepan. Ha dado lo mismo que Joaquín Leguina fuera el primer presidente de la Comunidad de Madrid, cargo que ocupó entre 1983 y 1995, o que Nicolás Redondo Terreros fuera secretario general del Partido Socialista en el País Vasco entre 1997 y 2002, años en los que ETA asesinó a numerosos socialistas.
Leguina ya había mostrado su apoyo a Isabel Díaz Ayuso en anteriores ocasiones, como, por ejemplo, en un desayuno informativo en febrero de 2019 en el Club Siglo XXI, cuando aún la popular no había accedido a la presidencia madrileña y era prácticamente una desconocida. Sin embargo, ha sido tras la tragedia griega vivida el pasado martes en el seno del PSOE madrileño, cuando han decidido actuar contra estos dos históricos socialistas.
Por otra parte, Isabel Díaz Ayuso logró su arrolladora victoria al arrebatar al PSOE alrededor de 100.000 votantes que eligieron a Pedro Sánchez en las últimas generales de hace un año y medio. Más medio millón de votos de Ciudadanos, según estimaciones trasladadas a Vozpópuli por el presidente de la consultora GAD-3, Narciso Michavila.
El PP pasó en la Comunidad de Madrid de los 720.000 votos de mayo de 2019 a 1,6 millones de papeletas en el 4-M, superando así el récord que tenía Esperanza Aguirre en 1,5 millones desde los comicios de 2007.
Aparte de los 100.000 votos ‘sanchistas’ y los 500.000 sufragios de exvotantes de Cs, Ayuso consiguió llegar hasta el umbral de los 900.000 con el incremento de la participación hasta casi el 76%.
En este sentido, Michavila cree que hubo un importante nicho de tradicionales abstencionistas que se movilizaron en esta ocasión a favor del PP. Muchos de ellos gracias a la ‘campaña de los bares’ y a que los negocios permaneciesen abiertos -con limitaciones- en las últimas olas de la pandemia.
Se trata de miles de votantes de la hostelería y empresas de distribución, afectados por los sucesivos estados de alarma, que ahora han querido devolver el favor a la presidenta madrileña.




