Comienza la recuperación cultural de España: Isabel Díaz Ayuso arrasa en la elecciones autonómicas madrileñas, pone contra las cuerdas a Sánchez y echa a Pablo Iglesias
Se resolvió el plebiscito que la soberbia de Pedro Sánchez le planteó a Isabel Díaz Ayuso. Era un uno contra uno. O ella o YO, planteó el engreído presidente. Al final, la sencilla pepera ha puesto contra las cuerdas al chuletilla socialista que, avergonzado, debería convocar elecciones en otoño. Ya no engaña a nadie.
La simple verdad política ha triunfado sobre la mentira del márquetin político. Cómo será el batacazo de Sánchez (Gabilondo no era nadie) que hasta la madre-médico le ha empatado en escaños. Mejor, Más Madrid en votos también le ha ganado. El PSOE madrileño (el orgulloso PSOE de Madrid) ha pasado a ser tercera fuerza con su ‘Kamala’ y su ministra del ridículo Reyes Maroto y todo lo demás… Que ha sido mucho en los medios de comunicación publicos y semipúblicos.
Y es que la noche electoral ha sido dramática para el PSOE de Madrid. La candidatura de Pedro Sánchez-Ángel Gabilondo ha cosechado su peor resultado histórico, quedándose por debajo del 20% de los votos. Algo insólito que tendrá consecuencias, seguramente.
El PSOE venía de ganar las elecciones en 2019 con 37 escaños y un 27,31% de los votos. En estas, el PSOE se desplomaba hasta los 24 escaños. Y ha sido superado, insisto, por Más Madrid en votos. Los socialistas no ganan, además, en ningún municipio importante de la región, más allá de un par de ellos de decenas de habitantes.
Sánchez lo había hecho muy mal y los ciudadanos se lo han hecho pagar.
La contundente victoria de Díaz Ayuso deja además al PSOE sin relato para el día después. El PP se queda cerca de la mayoría absoluta y eso lo invalida todo.
Pero la clave es que los populares suman más escaños que los tres partidos de izquierdas juntos. Eso quiere decir que no necesitará el voto a favor de Vox en la sesión de investidura, sino que simplemente sería necesaria su abstención, lo que abarata la negociación y prácticamente garantiza a Díaz Ayuso poder gobernar en solitario.
Esto es fundamental porque despojará a la izquierda, incluso, del relato de que Vox entra en el Gobierno de la Comunidad de Madrid.
Pero, el éxito de Ayuso no solo ha puesto contra las cuerdas al Presidente Sánchez sino que ha echado de la política a Pablo Iglesias. Dios te bendiga, Isa. Pablo ha anunciado que deja todos su cargos y se retira. No soporta que le gane una mujer. Ni siquiera recogerá el acta. Huye como Boabdil el Chico. Llorando. No diré como las ratas abandonan el barco. No se merece tan grave desprecio. Pablo se va de la política haciéndose la víctima, después de haberse enriquecido de manera escandalosa, curiosamente, gracias a ella.
Tenía razón Ayuso. Le debemos a ella habernos librado de este siniestro personaje, tan peligroso como cursi. Vete y no vuelvas, Pablo. Solo eres un telepredicador y a eso te dedicarás ahora. Seguro. Se liga más.
Pero ha habido más cosas:
-Ayuso, por ejemplo, dobla sus apoyos de hace dos años y se queda a cuatro escaños de la mayoría absoluta.
-Las elecciones de Madrid muestran que el sanchismo es totalmente derrotable a poco que se reagrupe la derecha.
-CS ya es historia. Ha pasado del 19,4% al 3,5% de los votos. Sus dirigentes, los pocos que van quedando, tendrán que plantearse más pronto que tarde si vale la pena continuar con el invento.
-Vox se mantiene (0,23% más de votos que en 2019), pero el inesperado fenómeno Ayuso les ha frenado la línea ascendente que traían.
En definitiva, Isabel Díaz Ayuso es la que sube y el que baja es Pedro Sánchez y ese rodillo izquierdista casposo que lleva dos años imponiéndonos un proyecto político que bebe del convencimiento de que no se puede ser sino ‘progre’. Y que Sánchez e Iglesias creían que, con él, culminaba la eterna batalla cultural de la izquierda. Esa que no quiere resolver los problemas de los desprotegidos sino imponernos modelos de conducta.
Madrid ha votado a Ayuso porque ha conseguido representar todo lo contrario, todo lo que no es esa imposición, todo lo que no es rodillo: La Libertad.
Creo que, con Ayuso, comienza la recuperación cultural de España.
Apártate, Pablo Casado.
El Capitán Possuelo






