Estas son las 10 verdades del resultado de las elecciones catalanas del 14F: El independentismo NO ha ganado y, por lo tanto, no toca hacer un referéndum

El nacionalismo es experto en definir el marco mental, marcar el terreno de juego y fijar su relato. Y en Madrid y el resto de España, por conveniencia o vagancia, se lo tragan enterito desde hace 40 años.
Ahora mismo está pasando. “L´independentisme ha guanyat i toca fer un referèndum“.
Es mentira. La trola ha nacido en Barcelona pero galopa ya por toda España, incontestada, recibida con carantoñas por quienes se disponen a vender, una vez más, a los catalanes libres de nacionalismo.
Y esta es la realidad:

1-El nacionalismo ha sacado sus peores resultados desde 1980. Sólo el 27,6% del censo. En 2017 alcanzó el 37,6%. Batacazo. Con esos números no se independiza uno ni en su escalera.
2-El separatismo ha perdido el 30% (casi 1 de cada 3) de los votos que obtuvo en 2017: de 2.079.000 a 1.456.000, más de 623.000 catalanes han dicho adiós al procés, la secesión ya no les ilusiona, no ven necesario movilizarse por ella.
3-Los partidos nacionalistas con representación parlamentaria se quedan en el 48,1% de los votos. Sólo llegan al 51,5% contando con los 5 frikis extraparlamentarios de PedeCat, FNC, PNC, MPIC y PCPC. I per cert, ja havia passat abans: 1984, 1988, 1992, 1995 y 2010. Con esas cifras no se cambia ni una bombilla en la comunidad de vecinos de Lluís Duermeberberechos Llach.
4-El partido más votado en Cataluña no es separatista (PSC). En las últimas elecciones tampoco lo fue (Cs). Sorpresa.
5- El nacionalismo explícito tiene 74 escaños. Pues como en 2012. No son los 76 de 2010, o los 81 de 1992.
Un diputado de JxC vale un 48% menos que uno de Cs. Para sacar un diputado, JxC necesita 17.750 votos,; ERC 18.291; VOX 19.807 y Cs 26.317. El sistema favorece al separatismo, lo de “un hombre un voto” no es cierto.
6-Nos vendían que “el 80% de catalanes quieren votar “: Han votado el 53,6%. Los catalanes no quieren otro butifarréndum separatista.
7- El “independentismo moderado” no existe. El separatismo se ha radicalizado. En 2010 CiU tuvo 62 diputados; hoy, el JxC del Motxo tiene 32 y el PdeCat tiene cero.
Los fanáticos de ERC han perdido un leve % de votos pero han aumentado 1 diputado.
La CUP ha pasado de 4 a 9 diputados (a pesar de perder 6.000 votos). Este radicalismo va a seguir perjudicando mucho a Cataluña.
8- Los catalanes libres (les agrada más que “constitucionalistas“) se han abstenido más que los lazis, porque la percepción de peligro de ruptura es mucho menor que en 2017.
Los 750.000 votos que se han quedado en casa (sin contar los podemitas) saldrán si el separatismo se empeña en volver a tensionar a la sociedad.
9- El nacionalismo parece que va a tener enfrente un partido, Vox, combativo y enfocado, que peleará por el relato, está presente en todo el territorio, no tiene miedo a tocar temas hasta ahora tabús y cuyo discurso llega a votantes jóvenes y atrae también a los nacionalistas desencantados.
Ah, y que no se va a ir a Madrid. Eso nos enseña que los catalanes libres han aprendido a no dejarse tomar el pelo por quienes les abandonan o les venden.
10-El Poder Judicial ha otorgado un vergonzoso trato preferente a los políticos nacionalistas.
Los presos golpistas han campado a sus anchas todos estos días, con más privilegios y libertad de movimientos que el resto de catalanes.
A estas horas siguen en sus casas. Una burla al Estado de Derecho y a la decencia.
Estos son los hechos y ninguno de ellos justifica más concesiones al nacionalismo, al revés.
La traición que se prepara en Madrid habrá de buscar otras excusas per vender a los catalanes libres de nacionalismo.
Que no nos la cuelen.
Gentileza de “Dolça Catalunya”






