El escritor barcelonés Juan Marsé, uno de los grandes nombres de la literatura española en español, ha fallecido en el Hospital de Sant Pau a los 87 años

El escritor barcelonés Juan Marsé, uno de los grandes nombres de la literatura española, falleció anoche en el Hospital de Sant Pau a los 87 años. Autor de obras como ‘Si te dicen que caí’, ‘Últimas tardes con Teresa’, ‘Ronda del Guinardó’ o ‘El amante bilingüe’, con él desaparece uno de los máximos retratistas literarios de la Barcelona de posguerra, desde el realismo social y la ironía.
Marsé forma parte de la llamada ‘generación de los 50’ junto a nombres como Jaime Gil de Biedma, Carlos Barral, Juan García Hortelano, Manuel Vázquez Montalbán, Juan Goytisolo, Terenci Moix o Eduardo Mendoza. Su obra retrata el desencuentro entre la Barcelona de la burguesía y la del proletariado.
Nacido el 8 de enero de 1933, hijo de Domingo Faneca y Rosa Roca, en vez de llamarse Juan Faneca Roca acabó siendo Juan Marsé Carbó, los apellidos de sus padres adoptivos. Su padre biológico, Domingo Faneca, y el adoptivo, Pep Marsé, se conocían de Estat Català, y como esa relación era algo que ocultar en la Barcelona franquista, se inventaron la “historia del taxi”, un encuentro fortuito de la madre con Pep Marsé en el taxi de este que posibilitó la adopción. El propio Marsé difundió la primera versión, al ser la que él había escuchado.
Crecido en el barrio del Guinardó, fue aprendiz de joyero, y de joven se carteó con la escritora Paulina Crusat, que lo animó a introducirse en el mundo literario. Finalista del Biblioteca Breve de 1960 con ‘Encerrados con un solo juguete’, inició su relación con Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma y la agente Carmen Balcells, quien se convirtió en su representante tras ir a ver a la madre del chico para cerrar el acuerdo.
Estas son sus seis obras fundamentales:
-’Últimas tardes con Teresa’ (1966). La obra que lanzó a la fama Juan Marsé, ganadora del premio Biblioteca Breve. Manolo, el Pijoaparte, es un charnego de clase baja que vive en el Monte Carmelo y aspira a ascender socialmente seduciendo a alguna chica de por encima de la Diagonal. Teresa es una burguesa con conciencia política, fascinada por lo obrero. Sucede en un verano barcelonés con turistas y verbenas.
–’Si te dicen que caí’ (1973). Inspirado en el asesinato real de Carmen Broto. Una oscura trama implica al protagonista, Java, en las historias de un paralítico con una prostituta. Pero, sobre todo, un ambiente de pandillas callejeras de chicos, escarceos sexuales, fantasías y ‘aventis’, juego consistente en inventar hazañas protagonizadas por los chavales, “mezclando libremente fragmentos de películas, de tebeos, con sucesos reales del mundo de los adultos, igual de violento por aquellos años, aunque más soterrado”, en palabras de Marsé. Fue publicada en México.
–’La muchacha de las bragas de oro’ (1978). Ganadora del premio Planeta, en este obra, el escritor falangista Luys Forest redacta sus memorias en Calafell, retocando su pasado para convertir hechos vulgares en novelescos y parecer “un demócrata de toda la vida”. Su sobrina, la promiscua Mariana -la muchacha que da título al libro– combate las fabulaciones de su tío. Entre la sátira política y la fantasmagoría.
–’El amante bilingüe’ (1990). Juan Marés, el protagonista, es engañado por su esposa burguesa. El marido abandona la casa conyugal y cae en la indigencia, tocando el acordeón por las calles de Barcelona. Un día, en un alboroto callejero, recibe un cóctel mólotov y su rostro queda desfigurado, lo que aprovecha para hacerse pasar por un charnego llamado Faneca, con el fin de reconquistar a su mujer.Premio Ateneo de Sevilla.
–’Rabos de lagartija’ (2000). Barcelona, 1945 y las cicatrices de la guerra. Una galería de personajes que incluye al adolescente David y su perro Chispa, al enamorado inspector Galván, a la pelirroja embarazada Rosa Bartra, a un padre libertario y fugitivo, a un piloto de la RAF… vistos por un narrador imposible, un feto que recuerda lo que aún no ha vivido. Premio de la Crítica y Premio Nacional de Narrativa.
-’Caligrafía de los sueños’ (2011). Cuesta distinguir al Ringo de ficción, hijo de un taxista, del Juanito Marsé adolescente. ”Quería simplemente contar algunas cosas que, en el tránsito de la pubertad a la adolescencia, le pasan a un chico que se halla en desacuerdo con la realidad, que es incapaz de asumirla, y la repudia en beneficio de algunos sueños personales”, explicó el autor.






