Continúa el baile de los políticos traidores de Pozuelo: Hoy sigue el turno, en este Top Ten, con el rey de los concejales-corcho, para quién con escrúpulos no hay paraíso económico

Me dicen que la intranquilidad reina en el Pasillo del Infierno. ¿A quién le tocará? Todos tienen cuestiones que ocultar o callar. Vivir con miedo es la continua forma de superviviencia desde que Susana Pérez Quislant se alzó con el bastón de mando de un pueblo que jamás la reclamó y que ELLA despreciaba y menospreciaba. Es así, Susana.
Aquellos gritos de sus primeros días en La Casa son recordados por todos los que fueron testigos mudos y quedos del mal carácter (o mala educación) de quien años después ha sido, desgraciadamente, la alcaldesa de nuestro querido pueblo.
Palabras mal sonantes, adjetivos hirientes a concejales compañeros, malas artes y traición a su entonces superiora Paloma Adrados era su denominador común. Incluso, lo contagió casi al 95% de los concejales del PP.
Ante aquella situación, Manolo me dijo que el siguiente traidor de mi TOP TEN tenía que ser Pablo Gil.
Y lo es. Pero yo no te compro ese argumento, querido Manolo. Ni lo compro ni lo avalo con la información que me viene de la Casa.
Gil durante casi dos décadas sólo ha tenido un objetivo en su vida política, sobrevivir para seguir percibiendo los 3.500€ netos/mes y sus 14 pagas anuales. Esa es la única realidad. Ni le importa Pozuelo, ni su partido y menos aún ser leal a nadie, salvo a sí mismo.
Pablo Gil, quien no te conozca, que te compre. Y mira que siempre he guardado cierto cariño hacia a ti en mi corazón por cuestiones ajenas a la política, por supuesto. Pero hay actitudes que una no puede dejar pasar. Y lo que a ti te pasa es que tu tiempo debe concluir.
Gil es un dechado de virtudes ocultas. Desde que le conozco viene “traicionando” a todo aquél que ha sido su superior, a compañeros de partido e incluso a Félix Alba, la única persona que apostó por él.
Desde Sepúlveda a Quislant ha conspirado contra todos los que de alguna manera destacaban en el PP pozuelero. Y contra Yolanda Estrada, Paloma Adrados, Pablo Rivas, Enrique Ruiz Escudero, Félix Alba y Susana Pérez Quislant. Todos y cada uno de ellos tienen clavados aguijones envenenados de quien siempre se ha postulado como “alcaldable” de Pozuelo.
Un traidor político, por cierto, que como Quislant basa “ideología” en el victimismo. Ambos con sus papeles bien aprendidos de víctimas de los demás (¡pobrecillos!) y a la par los máximos traidores del PP de la agrupación pozuelera.
Como en mi taller tengo tanto pendiente, no puedo detallar la lista de traiciones del señor Gil. Pero, hago al viento unas preguntas tontas como dice el Capi.
Querido Pablo, si quieres arrebatarle la silla a Quislant, ¿no te parecería leal con tu pueblo contar todo lo que sabes de la nueva Coordinadora del Ayuntamiento, ex concejala del PP? ¿No deberías haber vetado ese nombramiento poniendo sobre la mesas oscuros asuntillos que tú conoces bien o al menos eso has dicho siempre?
¿No deberías negarte a compartir mesa con personas con esa moralidad?
Son preguntas que me hago sin mayor intención, mientras Tobby me mira y baja la cabeza a esconderla entre sus patas.
Pero vamos allá, estimado Pablo Gil. Me dicen que te han nombrado no sé qué en Génova. ¿Para premiar tu trabajo y lealtad y que ese puesto lo llevas reclamando mucho tiempo porque “aguantar a esta” es insufrible?
Pregunto.
A ver, ¿qué quiere decir insufrible? Defínelo. Porque si hay algo que denunciar, deberías hacerlo.
Soy consciente de que la vida de los concejales del PP no es fácil con Quislant, que incluso tú (y otros) habéis tenido que pedir ayuda por el estrés y la ansiedad a la que os somete ELLA (por decirlo de una manera suave).
Peor si ELLA es tan perjudicial para cualquier equipo humano, ¿por qué te callaste?
¿Por qué no lo denunciaste? ¿Por qué?
La respuesta es muy sencilla. Por la pasta. Por ir de número 3 de una lista del PP que ya dabas por fallida. Jugaste a dos bandas y lo sabe todo el PP. Apoyaste que se largara Quislant y la candidata fuese Yolanda Estrada y, por otro lado, apoyaste a Susana P Quislant, por si acaso, cambiaba el aire ¿verdad?
Pero la traición que más duele es sin duda la que le hiciste a Félix Alba.
¿Cómo pudiste hacerlo?
Allá con tu conciencia y honor, si te queda. Alba tiene muchos defectos pero, sin duda, al final demostró ser un señor de los pies a la cabeza largándose de la guerra Susana Pérez Quislant-Enrique Ruiz Escudero.
¿Qué hiciste tú? Negociar para quedarte como número 2 de la agrupación del PP de nuestro pueblo. Esconderte, no dar la cara y sacrificar al único hombre bueno que ha tenido el Gobierno de Quislant. Félix Alba.
Con escrúpulos no hay paraíso económico, ¿verdad, Pablo?
Sin embargo, como ya pasas de los cuarenta, te voy a decir una cosa: Amárrate bien, ahorra estos sueldazos que vas a recibir y búscate una salida fuera de la política, porque tu tiempo ha terminado.
La inseguridad ciudadana acabará contigo. Ahí, no hay tu tia…
Sira Q.





