De Pozuelo (Corporación Municipal) al Cielo (Congreso de los Diputados), pasando el Barrio de la Estación… ¿Se acuerda el PSOE de don Ángel de la explosión de la c/ Benigno Granizo?

Ahora que ya habíamos hecho propia la expresión: “de Madrid al cielo”, resulta que llega Susana y su equipo de gobierno y nos demuestra que el cielo está en Pozuelo y que Madrid está en la tierra.
Porque estar en el “cielo”, o en la luna, es presentar por parte de nuestro gobierno local una moción en el pleno consistorial, con tanto por hacer, en la que se interpela a los diputados españoles sobre independentismo, populismo, consenso constitucional y demás zarandajas populistas, no por ser menos ciertas, si ajenas al día a día de nuestra villa y en la que, cuál folclóricas antiguas, “sacamos pa fuera tó lo que llevamos dentro” que a la altura del cerebro es mínimo, si lo hay y no tiene ninguna repercusión sobre nuestra villa, ni sobre Expaña, cachondeos aparte.
Son tantas las ganas de seguir al Sr. Aizcorbe, en su viaje al palacio de los leones que ya no se ponen colorados con nada, que ya son azules con tonos verdosos.
Pero como a todo hay quien gane, llegan los huérfanos de Juan José, el huido sin aparecer, y le quieren dar una placa por las bodas de oro a Las Mingas. Y no digo yo, que no se merezcan un reconocimiento, aunque el nombre invite a la sonrisa, pero si eso es lo que entienden ellos, tan patriotas, por defender nuestra villa, con que apoyen la moción del PP, ya cubren el expediente y garantizan la soldada.
Hay más mociones y sonrisas, pero con esto dos ejemplos, el ciudadano ya puede valorar a quién votó y la importancia del voto, máxime cuando pintan calvas y la economía empieza a sumergirse.
Y no acaban aquí nuestras desgracias locales que no ganamos para ellas y, nuestros lectores, siempre vivos y despiertos nos recuerdan que “apalancar “cuatrocientos mil euros para el soterramiento de la Estación ¿? Es como irse al mar y querer vaciarlo a cubos, pero el ciudadano, inocente, que siga creyendo y, pronto, nos traerán el metro.
Y unos “metros” más adelante de la Plaza del Gobernador, girando por Benigno Granizo, seguimos sin saber qué pasó con la explosión del dizque restaurante chino y el edificio sin solventar, aunque los plásticos, traseros, tapen las paredes caídas, no se olvida lo pasado, ni arreglado lo futuro.
¿Y yo que pensaba que Bascuñana, como “herido” colindante por la sede social socialista, la misma donde ha votado el hombre que desconoce la verdad, CumSánchez, sería capaz de llevar a buen puerto tantas reclamaciones y solventar el asunto?
Pero la legislatura acabó, cuando la pasta se puso encima de la mesa y, aunque el Capitán se enfade, pueden más los euros que las ideas y si de las mismas vamos escasos ¡cuánto mejor los dineros!
Y así pasarán los plenos, sin pena ni gloria, los unos porfiando por irse a las Cortes y los otros, por seguir en la Casa Rosada pozueleña. Eso sí, todos a seguir viviendo del erario público que el trabajo fuera está muy duro y los niños quieren, todos, seguir con el iPhone.
Y así, día a día hasta la legislatura final.
A. Alejandre






