Pozuelo, Ciudad de la Música: Las instituciones públicas de Pozuelo deben facilitar que la banda sinfónica La Unión Musical tenga una sede adecuada para sus músicos y estudiantes

Confieso que me gusta escuchar música clásica de calidad. Lo suelo hacer recogido bajo unos cascos que llenan mi cerebro de melodía, ritmo y armonía. Lo hago también porque, en palabras de Jehudi Menuhin, uno de los grandes violinistas del siglo XX, “la buena música alarga la vida”.
Confieso que mi atención hacia la música clásica colectiva siempre se ha dirigido hacia orquestas sinfónicas, nunca hacia bandas musicales. Mucha gente considera a estas últimas intérpretes menores, sin apenas cualificación musical y enfocados a diversiones bulliciosas relacionadas con fiestas patronales.
Confieso que nunca me han atraído los pasacalles y los instrumentos de viento como casi únicos protagonistas de un sonido colectivo. Siempre he creído que la cuerda se antepone al viento porque de la primera surgen más posibilidades musicales y mejores sonidos que de la segunda y porque los compositores clásicos la han desarrollado con mayor profusión. Pero pienso que hay que conceder a los instrumentos de viento su verdadero valor ya que ofrecen un complemento ideal a los de cuerda y, junto con la percusión, son capaces de desarrollar exquisitas obras clásicas maestras.
Suelo ir de vez en cuando al Auditorio Nacional de Música de Príncipe de Vergara a escuchar música clásica y confieso que nunca había asistido a un concierto de una banda sinfónica. Conozco los límites de mi afición musical, pero mi oído y mi cerebro saben distinguir con precisión música de calidad y el sábado, 11 de enero, en el MIRA Teatro, ambos se deleitaron con las piezas del Programa interpretadas por la banda sinfónica La Unión Musical de Pozuelo.
El concierto tuvo poco que envidiar al que puede ofrecer cualquier gran orquesta. De esto puede estar seguro D. Carlos Herrero Belda, su director.
En el Programa descriptivo del concierto se puede leer que La Unión Musical fue creada en 2006 y que, en solo trece años, cuenta con 80 músicos, tienen escuela de música y ha ofrecido cerca de 30 conciertos en diversos municipios y barrios de la Comunidad de Madrid.
La Unión Musical actúa regularmente en la Semana Santa de Zamora y en las Fallas de Valencia, ha grabado su primer CD titulado “Pozuelo en Pasodoble”, ha conseguido el Primer Premio en la VII Edición del Certamen Nacional de Música de Cine Ciudad de Cullera (2016) y ha participado en el Festival Internacional de Bandas de Música Ciudad de Torrevieja (2017), en el Certamen Internacional de Bandas de Música de Valencia (2018), en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid acompañando al grupo Mocedades y en el Festival Nacional de Bandas de Música de Alcázar de San Juan (2019).
Lo que se ve en esta bonita carta de presentación es el esfuerzo realizado por muchas personas en tan corto espacio de tiempo. Lo que no se ve son las condiciones en las que desarrollan su trabajo. La Unión Musical cuenta con un local insuficiente para que los componentes de la banda musical puedan realizar ensayos de forma complaciente y los estudiantes desarrollar su aprendizaje en las mejores condiciones. Resulta que todos ellos se hacinan en una especie de garaje situado en la calle San Roque, número 8, de Pozuelo, sin calefacción en invierno, sin aire acondicionado en verano y sin unas mínimas condiciones acústicas.
En Pozuelo existen otras dos bandas musicales: La Ynseparable, ya centenaria y La Lira, ampliamente reconocida después de ganar el Primer Premio del Certamen Internacional de Música de Valencia, sección de Honor. Las dos cuentan con sede propia, la primera en la calle Norte desde casi sus comienzos y la segunda en la calle Isidro Gómez. Ambas fueron apoyadas por las instituciones públicas: La Ynseparable cuando aún se denominaba La Unión Siglo XX y solían ensayar en el Casino que había en el camino de Valdenovillos y La Lira cuando decidió edificar su sede en suelo cedido por el Ayuntamiento.
Ante esta realidad, entiendo que sería de justicia que nuestro Ayuntamiento facilitara a la Unión Musical una solución satisfactoria para la continuidad de su intensa actividad musical. Su reconocimiento como banda sinfónica de calidad no solo redunda en su propia imagen, también en el prestigio social de nuestra ciudad.
La Concejalía de Cultura y su Patronato deberían ponerse manos a la obra para encontrar una solución, bien proporcionando una sede municipal adecuada o bien autorizando a La Unión Musical un uso continuado en el tiempo y bajo condiciones horarias, de las instalaciones de la Escuela Municipal de Música y Danza, en la calle Irlanda.
Las tres bandas musicales que tiene Pozuelo son un escaparate de calidad que dan prestigio a nuestra ciudad y las tres harán posible que, en un futuro, Pozuelo pueda ser reconocida como Ciudad de la Música.
Pozuelo Prestigio ya está trabajando en ello.
Jose Luis Alcañiz
POZUELO PRESTIGIO






