Pregunta tonta del día: ¿Alguien sabe quién ha sido el urbanista, genio de mobiliario urbano, que ha colocado estos horrorosos ceniceros en la calle y que, además, son un peligro público?

Pozuelo de Alarcón está viviendo días de gloria con la alcaldesa Quislant… Si uno va bajando la calle Luis Béjar, al llegar a la sede de la Congregación de Nuestra Señora de la Consolación se encuentra (pared con pared) con un edificio municipal llamado “Centro de Formación Municipal”…

Bien…
Como por arte, en la misma puerta de ese centro municipal ha aparecido un artefacto que, cuando uno se acerca, se da cuenta de que es un cenicero…
Un cenicero…

Feo como un demonio y que le sienta a la calle como a un Cristo le sientan dos pistolas…
No pega ni con cola… Pero ahí está…
Pero no es eso lo malo, lo malo es que está puesto (espero que no aposta) para que uno se atontoline del chocazo que se pegue contra el cenicero de marras…
Pero, vamos, en cuanto te descuides… No quiero pensar en alguien con problemas de ceguera…

¿Alguien sabe quién ha sido el urbanista, genio de mobiliario urbano, que ha colocado estos ceniceros en la calle que, además, de horrorosos son un peligro público?
Es para señalarlo con el dedo cuando vaya por la calle diciendo: Ahí va un genio… Demos gracias al cielo de que esté en Pozuelo.
Es imposible hacerlo peor…
Juan Manuel Sánchez






