Una lectora denuncia la desidia de la Policía Municipal de Pozuelo con el aparcamiento de vehículos sin autorización en las plazas para minusválidos. Es más, considera que se burlan

Esta denuncia es muy importante. Sobre todo por lo que presume el Gobierno de Pozuelo de atender a los pozueleros con movilidad reducida…
Denuncia de lectora:
“Hola Sira:
Soy una ciudadana de Pozuelo con movilidad reducida. Y estoy desesperada por la falta de interés de la policía local sobre el uso de las plazas de aparcamiento para minusválidos, por parte de vehículos sin acreditación.
He hecho infinidad de llamadas para denunciar cada vez que veo un vehículo aparcado en estas plazas si acreditación. En la mayoría de los casos, ni siquiera se molestan en venir.
Otras veces, mientras les estoy esperando después de una de esas llamadas, veo pasar vehículos policiales, y no prestan ni atención.
Te pido por favor que averigües el procedimiento más adecuado para terminar con esta dejación por parte de la policía local de Pozuelo.
Como anécdota, te cuento que una vez llamé por el mismo motivo desde las plazas para minusválidos que hay en el ambulatorio San Juan de la Cruz, justo enfrente de la comisaría de policía local, y me contestaron que ningún efectivo podía acercarse a comprobarlo porque estaban todos ocupados.
Mientras, los abusones siguen aparcando porque les sale gratis siempre. Gracias de antemano.
Un saludo”.
Respuesta de Sira:
Esto que usted denuncia es nuevo para mí. Pensé que la Policía Municipal de Pozuelo tenía más sensibilidad social. Pero parece que no.
Lo que usted nos cuenta es un escándalo. Que la Policía Municipal de Pozuelo no le pegue un palo al agua pese a lo que cobran, es algo conocido. Incluso, asumido.
Pero que no tenga la sensibilidad social que se le supone como servidores públicos y no atiendan las llamadas de una contribuyente con movilidad reducida (que también paga sus sueldos) denunciando la ilegalidad de unos desaprensivos, es inaudito…
Y luego se quejan del distanciamiento de los vecinos con sus policías…
Pablo Gil, escucha, este es uno de los grandes pecados que puede cometer un servidor público…
Es alucinante… No respetan nada.
Sira





