Pasen y vean el egocentrismo de la alcaldesa de Pozuelo: No solo quiere acabar con los toros en la villa sino que se auto-designa presidenta de su única corrida para desprestigio de la Fiesta

No salgo de mi asombro. El egocentrismo de la alcaldesa de Pozuelo Susana Pérez Quislant no tiene parangón. Su voracidad política es enfermiza e insaciable y eso le lleva a usarlo todo. Todo le vale en su carrera política. Y en ese todo vale, es capaz de prostituir la Fiesta Nacional en la villa.
Nunca pensé que llegase tan lejos. Nunca pensé que llegase a profanar algo tan querido por muchos españoles como es la Tauromaquia.
Y es que Susana Pérez Quislant, aunque no lo crean, presidió la corrida de toros que se celebró el sábado pasado en Pozuelo. Ella no sabe de toros ni le preocupan. Si supiese de toros sabría la importancias que tuvieron las corridas en esta villa. Desde el Siglo XIX, los toros formaban parte muy importante de las Fiestas de Pozuelo.
En Pozuelo, murió un torero. En Pozuelo nació uno de los más grandes toreros de la historia. Pero qué importaba… Ni a Adrados (dónde Quislant era primera teniente de alcalde) ni a ELLA misma le importaban y se los cargaron. No les gustaban. Eran cosas del pueblo llano. De catetos. Suele pasar con estos políticos mediocres.
Pero el sábado era otra cosa. ELLA sería protagonista de la corrida. “Yo seré la presidenta. Ego sum qui sum“. Y lo fue. Qué más daba. Para ella era un juego. Y se lo permitieron. ¿Cómo no? Da igual.
A nadie le importaba la falta de dignidad para el cargo que ostentaba el capricho. Una alcaldesa del gran Pozuelo de Alarcón no preside las corridas de toros… Lo que le importaba era alimentar su egocentrismo.
A nadie le importaba desprestigiar la fiesta haciendo presidenta a alguien que no sabía nada. Lo que importaba era que ELLA se sintiese poderosa…
Incluso, se atrevió a hacer una pequeña crónica después (lógicamente sin respetar la más mínima regla sintáctica): “Ayer tuve el honor de presidir la Corrida de toros que puso el broche final a los espectáculos taurinos de las fiestas, este ha sido el primer año en el que tras el paseíllo hemos tenido el gran honor de escuchar el Himno Nacional en nuestra plaza de toros, un momento muy emocionante para todos.
Tuvimos unos toros bien presentados y muy serios que dieron un buen juego y nos hicieron pasar una gran tarde de toros. Los tres toreros estuvieron muy bien pero fueron El Cid y Escribano quienes cortaron orejas y salieron a hombros”.
Alucinante. Se nota también que tampoco domina el rico lenguaje taurino.
Si sería esperpéntico todo que, en la presidencia, había gente de los más curiosa. Aparte de Regodón, estaba Carmen Fuster vestida de amarillo… Jamás se vio nada igual…

Pero qué importaba… Quislant lo había convertido todo era como una charlotada…
Lo fundamental era que ELLA se sentía importante porque dirigió la lidia y sacó los pañuelos y le sacaron fotografías… No tiene pudor…

Nunca la tauromaquia y la villa de Pozuelo cayeron tan bajo…
Disfruten lo votado.
Juan Manuel Sánchez






