Finaliza el Pleno de investidura fallido con llamamientos a acordar entre PP, Cs y Vox, mientras Gabilondo recuerda que «había y hay candidato» y no renuncia a ir a una investidura (vídeo)

El Pleno de investidura sin candidato en la Comunidad de Madrid terminó como empezó, aunque con llamadas a volver a sentarse y amagos de acercamiento en el bloque de la derecha. Mientras el PP sigue llamando a negociaciones desde mañana mismo, Ciudadanos niega la posibilidad asegurando que «no hay nada que negociar» porque ya cerró un pacto con los populares, pero llama a Vox a «rectificar».
Este partido se abre a acuerdos, pero pide que se respete a sus votantes y no se pidan sus apoyos gratis.
El pleno sin candidato ha acabado como empezó, pero la sensación que queda es que los próximos días pueden ser cruciales para el futuro gobierno de Madrid. Y con Gabilondo recordando que «había y hay candidato», él mismo, aunque el presidente de la Asamblea no haya considerado que contara con los suficientes apoyos.
Los seis grupos políticos han intervenido explicando sus posturas y dejando claro que, a día de hoy, no parece que haya ningún movimiento en el reparto de fuerzas: a PP-Cs les falta aún convencer a Vox para que les den sus 12 votos en una votación de investidura. Gabilondo ha vuelto a recordar que ha sido la lista más votada pese a lo cual no va a conseguir siquiera ser sometido a una investidura.
Isabel Díaz Ayuso ha recordado todo lo que se juega Madrid y cómo es un error parar la región. Pero le recuerda a sus socios Vox y Cs que «nada es posible si ambos no se ponen de acuerdo», por lo que volvió a llamarles a nuevas conversaciones. Las mismas que ha planteado, en forma de mesa a tres, que podría celebrarse desde mañana mismo, y que el líder de Ciudadanos ha rechazado asegurando que «no hay nada que negociar».
Rocío Monasterio (Vox) ha reiterado a Ciudadanos su invitación a continuar dialogando porque «hablando se entiende la gente», y asegura que su deseo es «un gobierno, y lo queremos cuanto antes». Pero recuerda a PP y Cs que sus apoyos no los van a dar gratis. «No podemos exigirles que apliquen nuestro programa en su totalidad, pero tampoco ustedes pueden pretender que nuestros votantes asientan religiosamente a las suyas». Ha asegurado que su partido «defiende el derecho a la disidencia, a pensar distinto».






