Preguntas tontas para una alcaldesa demasiado “lista” y una oposición tragaldabas que no se entera de nada: Ni siquiera de que tiene mayoría absoluta. Solo miran su cuenta corriente y ni se preguntan de dónde saldrá la pasta

Buenos días Capitán…
Acabo de ver esta foto en Istragram y me he indignado…

Por eso quiero hacer una serie de preguntas tontas, como dicen ustedes, a una alcaldesa demasiado “lista” y una oposición tragaldabas que no se entera de nada y solo mira su cuenta corriente o viven del postureo de un Pleno en el que tienen mayoría absoluta pero qué no la usan y prefieren vivir tranquilos en la Oposición… ¿A ellos qué más les da?
Y lo que quiero preguntar es lo siguiente:
¿De qué momentos divertidos habla la alcaldesa?
¿Qué le divierte?
¿Qué el Gran Cerrillo, como dice usted, ni siquiera se sepa el número de miembros de los grupos municipales y convierta el Pleno en un aquelarre de la confusión?
¿Qué la alcaldesa se ponga la chaqueta de las trillizas para dar la impresión de que no le importan las risas que se echan en el Ayuntamiento a su cuenta?
¿O quizá se rían de que ella se ha gastado un pastón en sueldos porque ella es la Reina del Mambo y quiere seguir siéndolo?
Pues a mí me parece una foto patética…
¿De dónde va a sacar la alcaldesa la pasta para hacer estas barbaridades?
El capítulo de personal no puede subir porque ya supera la masa salarial.
Capi, en capítulo 1 hay ya un 42% del presupuesto. ¿Cuánto habrá ahora tras esta barbaridad?
¿Es qué nadie va a a decir nada?
¿Qué hará ahora la alcaldesa? ¿De dónde sacará el dinero?
¿Quitará la carrera horizontal de laborales y funcionarios?
¿Quizá de la promoción interna de los funcionarios que tanto tiempo llevaban esperando?
¿No convocará nuevas plazas presupuestadas para departamentos con falta de personal?
¿Va a incumplir el convenio y acuerdo firmado con los sindicatos?
Y sobre todo ¿con qué compensara la subida?
Porque ¿o lo baja de algún lado o incumple la ley?
Todo es muy divertido en el Ayuntamiento de Pozuelo… Y no veas para la Oposición…
Una funcionaria indignada






