Consideración y análisis de la situación del PP de Pozuelo y las razones por las que el PP regional no nombra candidato a la alcaldía de esta villa: Hoy se podrían perder 3-4 concejales

En el relato anterior, dejé a Quislant luchando por ser presidenta de la gestora y Enrique por ser el candidato a la alcaldía de Pozuelo, dedicados ambos a cuestionar a Pío García Escudero y a Juan Carlos Vera.
Pero Quislant en noviembre cambió de opinión. Ya no quiere presidir la gestora, ahora quiere ser candidata a la Alcaldía de Pozuelo. Le filtran que ella tiene un 36% de conocimiento en la encuesta y, ante tan magnífico resultado, se postula contra su propio criterio. Y a pesar del dato demoledor que da la encuesta: El PP perdería la mayoría absoluta en Pozuelo. De 14 concejales actuales, pasaría a 11. Y bajando.
Pero Quislant es mucho Quislant y quiere ser alcaldesa. Alguien detrás de ella la anima a iniciar un juego peligroso por traicionero.
Por un lado, pasaba la mano por el lomo a García Escudero, Vera y Terol. Por el otro exigía a Terol (Antonio González Terol, alcalde de Boadilla) ser la candidata. Con la negativa de la Regional porque ya habían pactado otra cosa, porque los resultados eran pésimos y porque el PP de Pozuelo necesitaba otra mano… Ni la suya ni, por supuesto, la de Ruiz Escudero. Y, a los resultados se remitían.
En Génova, numerosos dirigentes comentaban el cambio de Quislant y apuntaban, además, a que sería un escándalo si alguno de sus ex asesores la denunciase. Hay más de 30 personas afectadas por su fuerte carácter o, mejor dicho, por su despotismo y mala educación. Era una auténtica locura.
Quislant vio las cosas tan malas y dio a entender que aceptaba la negativa de la dirección de Madrid. Pero mintió.
Con el problema de los MENAS y el nombramiento de David Erguido como presidente del Comité Electoral Regional, decidió trabajar en paralelo. Dicen que siguiendo las instrucciones de su marido, insisto, un oscuro trabajador del Grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Madrid.
Así las cosas. Quislant decidió cambiar su forma de tratar al hermanísimo de Erguido, asesor en Pozuelo. Y empezó a hacerle partícipe de cosas importantes. A pesar de que seguía riéndose de él a sus espaldas, como atestiguan muchos porque el chico no es una lumbrera. Ese cambio de actitud la llevaría a acercarse a Erguido, el nuevo mandamás delegado de Casado. Y así fue.
Ella decidió llorar a finales del mes de noviembre. Mintiendo y afirmando que nadie la quería, que era una víctima de todos, que todos los concejales iban contra ella porque no los puso ella. Que Vera quería poner a su “novia”. Que Terol no tenía ni idea de Pozuelo y solo luchaba para ser candidato a las autonómicas. Que ella había dado la cara por Casado.
Un sinfín de mentiras que Erguido se tragó por la cuenta que le tenía a su hermano. Y en ese llanto, cuentan y como no podía ser de otra manera, le prometió mejorar a su hermano.
Y así David la tranquilizó y le dijo que si ella quería seguir, iba a seguir, según el criterio de Teodoro de que los alcaldes (aunque no fueran candidatos anteriormente) podrían optar a ser candidatos de nuevo.
Y entonces los ojos de Quislant brillaron.
Cuentan que la invitó Isabel Borrego (ex concejala efímera de Pozuelo en la etapa de Adrados) a una matanza y que Quislant dijo que allí la confirmarían como candidata.
Volvió y lo dijo a los cuatro vientos. El Secretario General Nacional del PP Teodoro García Egea la confirmó entre refrescos que ella sería la candidata, a pesar del PP de Madrid.
Cuentan que ella iba diciendo que Teo es más importante que Pío y todo el PP de Madrid. Y que la decisión de Teo estaba por encima de cualquier otra decisión.
En la primera planta de Génova, se echaban las manos a la cabeza por tremenda traición tanto al PP como a la regional… Y eso llevó a Pío a posicionarse contra esta posible propuesta nacional. El PP de Madrid no quiere perder Pozuelo.
Al margen, claro está, de que quien tiene la potestad de elegir los candidatos en los municipios de Madrid es el PP de Madrid y nunca jamás se había visto una posible injerencia de este tipo en un municipio por parte de ningún Secretario general. Aunque, por supuesto, respetarían la decisión, si así fuera, aunque no la compartiesen.
Pero iban a luchar contra esa posible propuesta. El PP en Pozuelo pasaría a tener 11 concejales y bajando.
Y así vuelve a entrar en juego Yolanda Estrada. A quien se le ofrece ir de número dos de Quislant, propuesta que Estrada rechaza diciendo que es la peor candidata para Pozuelo. Y que ella no iba a ser cómplice de esa barbaridad.
Cuentan que al decirle que no había nadie más y que Félix Alba no podía ser candidato dado su pésimo resultado en las encuestas y por edad y haber dejado tirado el gobierno municipal con su dimisión. Yolanda Estrada se postula como candidata alternativa a Quislant. Y Quislant no se lo ha perdonado.
A mediados de enero, Génova se debatía entre dos posibles candidatas. Susana y Yolanda. Yolanda cuenta con el apoyo expreso de Félix Alba, Arsenio Fernández de Mesa (ex director general de la Guardia Civil) y del secretario general del PP de Pozuelo Pablo Gil.
Quislant por su parte no cuenta con ningún apoyo expreso en Pozuelo. Sólo que ostenta la alcaldía por la dimisión de Adrados y que Eduardo Oria la apoya para seguir él pero Eduardo no es de la Agrupación de Pozuelo sino de Tetuán.
Oria la apoya por el dinero porque el buenorro de concejal ha hablado pestes de ella. Pero ahora está más preocupado por una situación política que afecta a su mujer en Collado Villalba, que la guerra fratricida de Quislant.
Y terminaré el extenso relato mañana. Aclarando quién es quién y en qué momento estamos.
Seguiré.
Pepero Pozuelero






