Pasen y vean el truco del almendruco que Susana P. Quislant le ha hecho a la Colonia La Cabaña: Le ha cambiado un chundarata circuito biosaludable por el soterramiento de la alta tensión y la inseguridad

Si yo fuera Esperanza Morón y tuviese que escribir, como cronista de la villa, la historia de la legislatura de Susana Pérez Quislant la titularía como la etapa de los engañabobos…
Y es que lo malo no ha sido no pegarle un palo al agua sino intentar tomarnos el pelo en un ejercicio de desprecio… Para este personaje, los vecinos que no vivimos en las grandes urbanizaciones no somos nada… Ha gobernado para engañarnos…
Y uno de los ejemplos más claros es lo que han hecho con la Colonia La Cabaña. En esa urbanización tienen una docena de problemas gordos. Algunos muy gordos como son la alta tensión y la inseguridad ciudadana… Pero como esos problemas dan trabajo, la alcaldesa se inventan lo del circuito biosaludable…
Una chuminada del 10 que allí ni necesitaban ni querían… Otro engañabobos más…
Y aquí la tienen…



Aparte de que no necesitan esta chorrada de circuito, en cuanto llueva le van a pedir a Pablo Gil que vaya a hacer los ejercicios “Acuérdate de la familia de los concejales” mientras se hunde en el barro…
Pero si eso pasará en cuanto llueva, en verano será la pera limonera y los ejercicios que le pedirán a Pablo Gil se llamarán “Acuérdate directamente de los concejales” mientras el polvo te entra hasta la rabadilla…
Ay, Susana, ¿por qué un día cruzaste el Arroyo Meaques?
Juan Manuel Sánchez






