Carta abierta al comisario Fernández Isla de la Policía Nacional (Han vuelto a reventar el estanco de la Avda. de Europa y escribirle a la Intendente Rodríguez es inútil ya que ella vive para su oposición y la Policía Municipal de Pozuelo ya se ha echado a perder entre bicocas)

Estimado Comisario de la Policía Nacional de Pozuelo: Espero que al recibo de estas letras se encuentra bien de salud. Yo, bien, gracias a Dios, pero algo cansado de clamar en el desierto. Y por eso recurro a escribirle y que la cosa, de alguna manera, quede negro sobre blanco.
Verá usted, Pozuelo de Alarcón era una villa modélica en Seguridad Ciudadana desde hace muchos años. Es más, alguna vez, yo mismo he hecho bromas diciendo que el Ayuntamiento tendría que contratar delincuentes para no dar negativo en las estadísticas que publicaba el Ministerio del Interior.
Pero de ese paraíso terrenal de la seguridad se ha pasado al infierno por la desidia política de una alcaldesa que, durante cuatro años, ha gobernado para su propio beneficio político y de una Intendente de la Policía Municipal que no quería problemas porque Pozuelo solo era un camino, no un fin, y para que le fuera fácil caminar regó de canonjías a unos sindicatos policiales que han hecho ganar mucho dinero a los policías municipales de Pozuelo pero que han acabado con su prestigio y, lo más importante, con su sentido del deber.
La señora Quislant, un mal día, descubrió el poder y esa arrebatadora erótica la arrastró a solo vivir para ascender en política. Entre ella y su marido (asesor político de profesión) ganan 140.000 euros al año y eso, que no lo habían ganado en su vida, le desencadenó una enfermiza ambición política que le ha hecho perder la sindéresis y, desde hace tiempo, lo que le importa es mantener la pasta otros cuatro años.
Esa es la realidad y lo que le cuenten sobre la seguridad de esta ciudad es una milonga, créame.
Lo de la señora Rodríguez, por su parte, es algo parecido. Vino a Pozuelo a estudiar. A que nadie la molestase. Pozuelo era, como le decía, el medio para lograr el fin. Y el caso es que le dieron todo lo necesario para que tuviese una buena travesía. Incluso, pusieron un coche a su disposición para que fuese y viniese a Madrid y, si era necesario, para uso domestico. Afortunadamente, cuando lo denunciamos en este medio, se le cayó la cara de vergüenza y ya no lo usa para aquellos menesteres.
Pero a la Intendente de la Policía Municipal Pozuelo le importaba poco. Solo era un lugar tranquilo (problemas en Vallecas, suele decir) y, como no quería que nadie la molestase lo más mínimo, empezó a repartir prebendas a unos sindicalistas a los que se les han olvidado sus responsabilidades policiales. Y como los sindicatos son insaciables (a veces parecen nacionalistas) pidieron y pidieron y la señora Rodríguez les dio y les dio todo lo que pedían y los policías municipales de Pozuelo engordaron su cuerpo y su bolsillo. Y los delincuentes se dieron cuenta…
Si estará a otra cosa la intendente Rodríguez que este fin de semana ha sido noticia en Madrid porque se ha convertido en la protagonista de la oposición que estaba preparando.
Una oposición dirigida a intendentes para promocionarse en el escalafón y que, manda güevos, ha cometido el tremendo error de no tener paridad en la composición de su tribunal.
Y esa falta de paridad ha puesto de los nervios a nuestra intendente. Como lo oyen. Debe ser que a ella, como mujer, le interesa que haya mujeres en el tribunal.
A Rodríguez no le preocupa saberse bien los temas y exponerlos con suficiencia, no. Ella no quiere la excelencia. Ella lo que quiere es que la examinen mujeres porque las mujeres, aunque no se sepa los temas, la aprobarán… Cosas de esa ideología de género que todo lo envuelve.
En el recurso interpuesto por Rodríguez ante la composición no paritaria del tribunal alega la vulneración de las dos leyes. Creo que una es sobre la propia paridad y la otra sobre no sé qué carajo del Estatuto Básico del Empleado Público. Y, posiblemente, lleve razón… Las leyes están para cumplirse. Y a mí me parece muy bien lo del recurso. Pero mientras esta señora se entretiene en buscarse la vida administrativamente en Madrid en lugar de autoaplicarse el valor del esfuerzo, en Pozuelo suceden cosas. Algo muy sintomático.
Y esta villa, modélica en Seguridad Ciudadana, ha pasado a ser el paraíso terrenal de los ladrones. Porque Pozuelo, le digan lo que le digan, Pozuelo ya no es seguro. Aquí roban por doquier. Pida un informe del último año. Y hay miedo… El estanco de la Avenida de Europa ha vuelto a ser atracado. Ya van cuatro veces. Y en tres semanas. Un escándalo.
De la Policía Nacional, señor comisario, también hay quejas. No se les ve por Pozuelo. Posiblemente, porque van todos de paisano que es lo eficaz pero a los pozueleros nos gustaría verlos de uniforme. De uniforme como que dan más seguridad, sabe. Nos sentimos más seguro viéndolos.
Hasta ahora, y siento decirlo, de la Policía Nacional de Pozuelo solo sabemos que son muy eficaces con el tema de los DNIs y pasaportes… Lo que está muy bien. Pero pedimos algo más. Y ese algo más lo esperamos de usted. No nos defraude.
Sea bienvenido.
Atentamente,
El Capitán Possuelo






