Crónica del homenaje a la Constitución en el Parque Adolfo Suárez de Pozuelo y en el que se perdió una gran oportunidad para la unión de todos los vecinos, escrita por un afiliado a Vox que estuvo allí

La verdad, me estoy volviendo ”fan” de nuestra Alcaldesa. No hay acto, Pleno o palabra que me pierda de ella. El fin de semana es un sin vivir esperando cuál será la nueva ocurrencia que como vecino me regalará.
Anteayer, como colofón al 40 Aniversario de la Constitución Española en la villa, he asistido como otros muchos… (50 personas contadas), al solemne acto que el Ayuntamiento de Pozuelo, ha tenido a bien deleitar a la ciudadanía en el Parque Forestal Alfonso Suárez. A las 5 de la tarde, como las buenas faenas.
Digo bien, deleitar, porque tal fecha, grabada con pasión por nuestros Constituyentes, en un texto hecho por y para la mayoría inmensa de los españoles, debería ser algo más que un acto para el disfrute de sus Concejales y asistentes varios, Alcaldes del PP, alejados entre sí, y hasta Don Pío García Escudero a la sazón Presidente de la Cámara Alta.
El entorno, maravilloso, un eral de futuro en nuestro querido y desconocido Parque Forestal.
Un Madroño acotado en valla de forja y monolito con inscripción, vamos, lo típico. Nuestras tres banderas y una megafonía, que como las luces de Navidad, podían llegar a costar algún sonrojo a algún políglota Concejal.
Pero todo salió bien, bueno, si evitamos el discurso forzado de nuestra lideresa, bien escrito por los hados del Ayuntamiento, y su último vítore sin fuerza y casta hacia nuestra amada Patria, el resto fue un objetivo y responsable discurso de Don Pío García. Lo mejor de la tarde sin duda.
Volviendo a lo mejor de ésta tarde, sí, Don Pío García, la Constitución, nos ha servido para conocernos mejor, para saber que tras años de enfrentamiento, es texto de referencia, de valores de convivencia, de respeto común, de futuro y perdón. Y sí, es un texto vivo, con capacidad de ser reformado, dentro del marco de una ley superior y sí, es un texto para el respeto. Mal que le pese a los crispados.
Hagamos que éste 6 de diciembre no sea una fecha cualquiera no laboral, es un momento crucial para que la ciudadanía se involucre, no unos pocos en un eral, de haber llamado a nuestros vecinos a involucrarse en un proyecto común de integración, independientemente de la zona dónde se viva. Estoy hablando de valores de convivencia. Era un momento idóneo para que todos compartiéramos los valores del 78, valores de libertad, de perdón. Pero todo se ha quedado en una foto, un acto que aspiraba a más y se ha quedado en menos. Como todo lo que toca la lideresa.
Me da pena, que hayamos perdido esa oportunidad, pero para vernos todos. Aunque para eso, para eso ya está la Cabalgata de Reyes, ¿verdad querida Alcaldesa?
Alberto de Miguel, afiliado a Vox






