La politización de la Función Pública, un clientelismo político y una corrupción intolerable, se está dando en el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón. Un artículo de Loro Encantado

Como madre de una funcionaria del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón estoy realmente indignada por los procedimientos seguidos en la asignación de puestos en nuestra, antes querida, Casa Consistorial. La indignación se basa en la utilización política de los puestos de responsabilidad por el procedimiento de Libre Designación. Este procedimiento, supuestamente extraordinario y reservado para puestos de “alta dirección de la Administración con responsabilidad vinculada a los cargos políticos”, se está utilizando por el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón de forma exclusiva e indiscriminada.
Creo que, con sinceridad, se está usando este procedimiento (cierto es que no solo en el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón sino en otras administraciones públicas) como medio de politización de la Función Pública, es decir como corrupción (“Clientelismo político y corrupción” en términos de Jorge Fondevila Antolín, Jefe Asesoría Jurídica. Consejería de Presidencia y Justicia. Gobierno de Cantabria) de la misma esencia de la Función Pública que no es otra que su “independencia” y “ecuanimidad”[i].
Para ser sincera, en el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón se está denigrando la carrera del funcionario de forma que se ha suprimido por completo la consolidad administrativamente: “Promoción Interna” (es decir, promover para los puestos de mayor responsabilidad a los funcionarios que demuestren mayor capacitación en un Concurso de Méritos). En su lugar (he aquí la trampa legal) SE ESTÁN TRAYENDO FUNCIONARIOS DE OTROS LUGARES DE LA ADMINISTRACIÓN para ocupar puestos de responsabilidad por el procedimiento de Libre Designación (es decir, se lo dan al que quieren y no al que más méritos tiene).
Con este artículo quiero denunciar este atropello legal que se está produciendo en el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón dado que los propios funcionarios (incluidos sus sindicatos) no se atreven a denunciarlo públicamente. Si estamos en una democracia debe ser con todas las consecuencias. Menos mal, y hay que agradecerlo públicamente, que “El Correo de Pozuelo” nos brinda la oportunidad de denunciarlo. Está cada vez más claro que el denominado “cuarto poder” resulta imprescindible para la sana democracia. Bravo por su trabajo.
Loro Encantado
- Pueden consultarse también los siguientes artículos relacionados:
- [i] El origen democrático de la carrera de funcionario habría que situarlo en La Reforma de López Ballesteros (1828) y Varela que, al poco tiempo de tomar posesión de su cargo el 3 de diciembre de 1823, estableció reglas para el ingreso y ascenso de los funcionarios de Hacienda, “exigiendo pruebas de capacidad técnica y moralidad reconocida”.






