La dirección del Hipódromo de la Zarzuela, Aravaca, no justifica su irresponsabilidad en el G. P. Valderas y el resultado del G.P. Cimera deja muchas incógnitas abiertas (vídeo)

Una semana después del esperpento turfístico vivido en el Hipódromo de La Zarzuela, lo único que ha quedado claro, según la dirección, es que ‘alguien’ ordenó echar agua sobre la pista la tarde anterior a las carreras; que la temperatura esa noche debió rondar los 0º para que el agua se helara; que a las 11 de la mañana de las carreras, con los 24 grados en las pistas, el hielo se deshizo y se formó una especie de aquaplaning que daba con los caballos en tierra.
Resultado: 4 jinetes rodando por la hierba, dos de ellos en cuidados hospitalarios, y ¡sorpresa!, ningún responsable del desaguisado.
Notas aclaratorias, las que queráis, pero, de verdad, ¿hay quien se crea que en la madrugada del 9 de abril heló en Madrid?
Vamos anda, id a contarle cuentos a la abuelita.
Por cierto, el Cimera Poule lo ganó y bien ganado, el nº 7 “Eldelbar”, un nacional del que ya dijimos que perdió el Torre Arias, hace quince días, por falta de madurez.
Ayer, con un cajón de salida malísimo, se ha colocado como guardaespaldas del puntero nº 3 “Cuppacoffee”, al que rebasó en los últimos 150 metros y se impuso con cierta comodidad.
Tercero, el nº 2 “Charlot the Kid”, que no parece ya con mucha mejora, y cuarto, al igual que en el Torre Arias, viniendo por fuera como un tiro, el nº 14 “Rompeolas”.
Los dos favoritos, el nº 4 “Ecrin des Bieffes” y el nº 8 “Hipodamo de Mileto”, defraudaron completamente arrugándose claramente en los metros decisivos. El primero sin explicación a la vista. Cuatro, de los que batió en su anterior, ayer estuvieron delante y perjudicados de peso.
A “Hipodamo de Mileto” puede que le haya pasado factura los dos meses que lleva sin correr.
Comienza a oírse ya el soniquete de lo mediocre que está resultando la generación de 2014 y todos buscan ya un gallito. Lo mismo habrá que conformarse con un “joselito”, que tampoco estaría pero que nada mal.
Pero, por ahora, muchas incógnitas abiertas.






