De dislate en dislate: Carmena quiere remunicipalizar BiciMad pese a tener grandes pérdidas

El gobierno de Manuela Carmena estudia remunicipalizar el servicio público de bicicletas a través de las inestables cuentas de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), que hasta 2014 cerraba el ejercicio con pérdidas. BiciMad, el sueño de Gallardón que hizo real Ana Botella, aterrizó en Madrid el 23 de junio de 2014. Desde entonces, la empresa adjudicataria de este contrato integral, la navarra Bonopark, solo ha entendido un concepto, el del déficit.
En octubre del año pasado, esta entidad anunció a la actual Corporación municipal que estaban al borde de la quiebra, con pérdidas mensuales de 300.000 euros. El vandalismo es su principal problema.
En 2015, el sistema de BiciMad contaba con un parque de unas 1.900 bicicletas, de las cuales un 54% habían estado disponibles a los usuarios y un 46% habían sido dañadas; al margen, se perdieron otras 1.600 que fueron repuestas, según datos ofrecidos por Bonopark el ejercicio anterior.
El balance de este año de vandalismo con el que cuenta el Consistorio no lo ofrece el Área de Medio Ambiente que dirige Inés Sabanés ni a los medios de comunicación ni a la oposición. Haciendo alarde del principio de transparencia de Ahora Madrid tampoco se permite a Bonopark que hable con otros interlocutores que no sean los del gobierno.
Sin embargo, con las últimas variables que se conocen, la delegada del ramo planea hacerse con el servicio de alquiler de bicicletas.
En un informe, elaborado por la EMT y al que ha tenido acceso ABC, se analiza la situación actual de forma fútil (en 14 páginas) y se diseña el nuevo organigrama de BiciMad, donde el Ayuntamiento evalúa el coste de asumir la plantilla de 50 trabajadores de Bonopark por 1,4 millones de euros.





