Típico de asambleario: Un diputado de Podemos se encara con Paloma Adrados, la presidenta de la Asamblea de Madrid, por la financiación de Venezuela

La acusación de la diputada popular Regina Plañiol, basada en informaciones periodísticas, de que Podemos ha sido financiado por el régimen venezolano de Hugo Chávez, con 7 millones de euros en los últimos diez años a través de su fundación Ceps, ha prendido la llama de la discordia en el hemiciclo.
El portavoz del grupo izquierdista, José Manuel López, ha pedido inmediatamente a la presidenta de la Cámara, que retirase la acusación, por «calumnia». «Hay cuatro sentencias judiciales que lo desmienten. No vamos a permitir que nos calumnien», se ha quejado Podemos, que apelaba al artículo 144 del reglamento para el borrado del diario de sesiones.
Sin embargo, la presidenta de la Asamblea, Paloma Adrados (PP), se ha mostrado primero reticente a preguntar a la diputada del PP si retiraba sus palabras. Tras las quejas de Podemos, le ha inquirido. Plañiol se ha negado a retractarse, aludiendo a las informaciones periodísticas que denunciaron esa financiación de Venezuela a Podemos para extender la ideología «bolivariana» en España.
Entonces, el portavoz del grupo morado ha exigido a la presidenta de la Cámara que retirara ella la «calumnia», como había hecho en anteriores Plenos, aunque siempre sobre acusaciones vertidas por Podemos hacia el PP, normalmente acusándole de corrupción.
Pero Adrados ha dado carpetazo al asunto, sin modificar el diario de sesiones, lo que ha generado un profundo malestar en el grupo de izquierdas. Hasta tal punto que uno de sus diputados, Pablo Padilla, se ha levantado colocándose detrás del asiento de la presidenta de la Cámara, que ha pedido que le desalojaran del lugar.
«No vamos a permitir que nos calumnien con mentiras que están desmentidas por los tribunales de justicia», ha reseñado después Cecilia Salazar, en el siguiente turno del orden del día.






