Tolerancia malentendida: Los asentamientos ilegales en Madrid capital crecen y suman una docena
El mapa del chabolismo en el centro de la capital no para de crecer. Cada vez son más los núcleos que están invadiendo lugares muy transitados. No nos son los «sin techo» que pululan por toda el área metropolitana y duermen donde pueden: en soportales, debajo de puentes e infraestructuras, en los umbrales de comercios o viviendas protegidos por cartones y mantas… Se trata de asentamientos consolidados, construidos de manera precaria con tablones, plásticos, lonas o incluso tiendas de campaña que se montan y desmontan para la ocasión.
En la capital hay, al menos, una docena de poblados repartidos en otros tantos distritos: Moncloa, Retiro, Arganzuela, Fuencarral, Ciudad Lineal, Moratalaz, Latina, Tetuán, Usera, Villa de Vallecas, Vicálvaro y Hortaleza, al lado de la A-2, según datos del grupo municipal Ciudadanos.
No disponen de cifras globales en cuando al número de construcciones y personas. Nadie se aventura a dar números. El más grande y antiguo es el de la Cañada Real Galiana, donde habitan 7.725 ciudadanos en 2.270 construcciones, según el censo que se realizó para legalizar el mayor asentamiento ilegal de Europa.
Excluyendo este núcleo, en el que residen españoles en su mayoría, el resto de estos precarios inquilinos son gitanos de etnia rumana que se dedican a la mendicidad y la chatarra. Es el caso del último foco que ha surgido, en el distrito de Moncloa, a un lado del Museo de América (actualmente en obras) y junto al Faro de Moncloa. Los ocupantes de este campamento llevan años pululando por el Hospital Clínico y el de la Concepción, donde se dedican a mendigar. «Son los que antes se instalaron en un solar abandonado en calle de Isaac Peral y lo llenaron de chamizos y basura, hasta que la Universidad Complutense, dueña del terreno, logró expulsarlos». De eso hace ya dos años, comenta un residente.





