Segunda parte de la crónica de un Pleno en el que la palabra ‘señorita’ fue considerada un insulto machista y el Gobierno no supo explicarse en dos temas claves para Pozuelo

Ayer, el espacio y el tiempo me impidieron continuar haciendo la crónica del que, probablemente, ha sido el Pleno del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón más importante de los últimos tiempos. Un Pleno en el que, probablemente también, el Gobierno recibió más leña que nunca. Ha habido lectores que han criticado mis apreciaciones en mi crónica de ayer pero me pega que no vieron el Pleno o no repasaron sus vídeos. En cualquier caso, respeto su opinión.
En el Pleno de ayer, sin embargo y como reseñé, se produjo también un hecho muy destacable. El PP y el PSOE pactaron rehabilitar las casas viejas del Centro, de la Estación y de Húmera. Fantástico. Ojalá, como dije hace días, no quede solo en eso y la rehabilitación los convierta en ‘cascos viejos’ a los que ir a chatear (en el viejo concepto) mientras se comen unos ricos pinchos, por poner un ejemplo. Rehabilitaría esas zonas también económicamente.
Pero como decía, al final de la crónica de ayer, me quedó por contar lo que pasó con las respuestas orales a las preguntas orales, que fueron muy interesantes porque se tocaban temas de máxima importancia y actualidad para Pozuelo.
Antes de empezar con ello quiero decirles a sus señorías concejales, especialmente a la señora alcaldesa y creo que a la señora Pina aunque no se vio en pantalla, que la palabra ‘señorita’ no es un insulto. Las palabras no son malas ni buenas. No insultan ni hieren por sí mismo. Lo que insulta o hiere, lo que las hace malas o buenas es la intención con la que se digan. Con la voluntad que se digan. El ejemplo más claro lo tenemos en la forma de decir “hijo de puta” en Andalucía o en Castilla. No es lo mismo dicho en un lugar o en el otro. Puede ser el peor insulto o la expresión más cariñosa. Insisto, lo que cuenta es la musiquilla con la que se diga.
Ayer, el señor Berzal, y ahí está el video para verlo, dijo ‘señorita Almudena’ cuatro o cinco veces al personalizar su discurso. Pero en ningún momento en un tono insultante. En ninguno. Creo que lo contrario. En un tono afectuoso y muy respetuoso. Es cierto que, en la pura definición de la palabra, Almudena Ruiz es una señora y no una señorita pero no por ello hay que reprimir, con tanta dureza, la expresión por parte de la señora Presidenta del Pleno. Parecía, más bien, que fue una válvula de escape de la señora alcaldesa, que se sacase así la decepción que tenía por el varapalo que estaba recibiendo su Gobierno y, como ya no podía más, la pagó con Berzal. Un poquito de por favor, ‘señora’. Menos ‘yo no les voy a cortar’, para distinguirse de la Olvidable, y más preparar los temas que se llevan al Pleno para no sufrir tanto.
Aclarado esto que me pareció de lo más extemporáneo y que nos pudo mostrar un lado poco conocido de la señora Quislant fuera del Ayuntamiento, vayamos con las preguntas.
La primera pregunta era sobre el caso McDonald y se la hizo C’s a la señora Paloma Tejero. Ay. Ay, por Dios.
Y la señora Tejero, pese a llevar toda la vida en esto de la política, se mostró muy insegura a la hora de responder. Se tocaba el pelo cada 20 segundos mientras contestaba y eso, en lenguaje corporal, significa que lo que estaba contando no se lo creía ni ella. Puf… Que cosas.
Paloma Tejero no es creíble, en cualquier caso, hable de lo que hable. Es la típica pija-PP. Y eso ya no se lleva. Pero en este caso concreto, y no voy a entrar en el fondo porque ya lo hice con profusión, la señora alcaldesa y ella se estuvieron jugando mucho tiempo sobre el borde del área de penalti. Es más creo que cometieron penalti en más de una ocasión. Pero solo es penalti si el árbitro lo pita y, en este caso, los propietarios del terreno y McDonalds han decidido no pitarlo. Y, gracias a ello, la pareja de políticas pozueleras salvaron la cara. Lo demás fue muy penoso.
Después, los tres grupos de la oposición le preguntaron a la señora Almudena Ruiz por la UNED. Ay. Ay, por Dios, otra vez.
Y claro, la señora Ruiz no supo qué decir. Pozuelo ha perdido una universidad y ella se estuvo amparando todo el tiempo en la ley para defender su falta de talento y de imaginación política en el caso. Y digo ella por personalizar pero quiero decir el Gobierno en pleno.
Por supuesto que hay soluciones a la doble financiación. Muchas. Otra cosa es que se busquen. Otra cosa es que se trabajen. Otra cosa es que se tenga talento político para hacerlo. En este caso, señora Ruiz, no vale la voluntad. Valen las soluciones.
Y no vale con decir que todos los pozueleros pagamos mucho dinero por los servicios generales que genera la UNED. Y no vale con decir que no se puede hacer más. Y no vale con decir que se ha salvado la parte Senior UNED porque eso y nada es lo mismo. Faltaría.
El Gobierno de Pozuelo, señora Quislant y usted es la responsable final, debería haber echado el resto por mantener esa Universidad en Pozuelo y debería haber asumido también, por ejemplo, el dinero de las matriculaciones. Con ello se acababa la doble financiación. Se acababa el problema. Universidad gratis. Universidad Popular hasta cubrir plazas para los vecinos de Pozuelo. Ni siquiera han sabido sacar provecho político del tema. Las tasas no es mucho dinero y Pozuelo se puede permitir el lujo de asumir su coste. Entre otras cosas, porque eso también es inversión. Pero no se puede sacar de donde no hay…
La otra pregunta prevista en el orden del día fue onanista. No hay Pleno en el que el PP no dé la nota con estas chorradas. ¿Y quién creen que hizo la pregunta onanista? Exactamente. Bingo. La hizo Paloma Tejero. Esta chica (¿se puede decir chica, señora alcaldesa, o lo va a considerar insulto?) vale para todo. Lo mismo te fríe una corbata que te plancha un huevo. Lo que haga falta.
Paloma, ay, Tejero preguntó por los desfibriladores que se han puesto en algunos lugares públicos y que ya contaron, con profusión, hace unos días. Pero ¿a que no saben quién contestó? No. No. Frío-Frío. Contestó Gerardo Sampedro que sabe de desfibriladores lo que yo de arameo. Ay, Gerardo. A la vejez, viruela.
Se me olvidaba. También hubo ruegos. Reconozco que yo nos los había visto cuando hice la previa. Pero había. Dos preguntas de Somos Pozuelo del que la señora alcaldesa tomó nota y archivó en la P de Papelera.
En fin, un desastre de Pleno para el PP. Pero a ellos les da lo mismo. Es más, tras la derrota, como hizo Cristiano Ronaldo en su día, se fueron todos a celebrarla al restaurante ‘Mi Hermano y Yo’. Se desconoce si la comida fue amenizada también con la música de Kevin Roldan. Me extrañaría porque el perreo no es la música que le gusta a la señora Tejero.
La verdad, de todos modos, es que las penas con pan son menos y hay que entenderlo.
El Capitán Possuelo





