Alberto Ruíz Gallardón huele a ‘muerto’ en el PP, pide perdón por sus errores pasados y decide volver a la política activa

(29-05-15) Siempre sostuve, desde esta misma columna, que Alberto Ruiz-Gallardón no se había ido de la política. Que había retirado sus tropas a los cuarteles de invierno y que esperaría su ocasión para volver. Alberto es un tipo transparente. Y ambicioso. No tiene dobleces. Era fácil de pronosticar. Además, aún es joven para dejar de aspirar a lo máximo en la política española que siempre fue su sueño. Un sueño, insisto, que nunca ocultó.
Dije también, hace tiempo, que durante su retiro le habían tentado o él tuvo la tentación de crear un movimiento político nuevo (ahora que está tan de moda) que terminase en un partido. Un partido que recogiese el voto católico en España y el descontento del PP. Pero desistió. Supongo que pensó que esa aventura política no le llevaría al complejo de la A-6 y se quedó quieto. A la Moncloa solo le llevaría el PP y esperó.
Ahora pintan bastos para Rajoy, para Esperanza Aguirre y para el PP en general y es el momento de sacar las tropas de esos cuarteles de invierno en las que las tenía y dar el paso adelante. Gallardón ahora huele a ‘muerto’ político. Y eso le ha hecho pensar que ha llegado su oportunidad.
De hecho, ya ha mostrado su intención. Ya ha anunciado y justificado su vuelta. En un congreso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y sin que nadie se lo preguntara, repasó sus últimos errores políticos como ministro de Justicia que, a su entender, fueron consecuencia de una mala comunicación, pidió perdón por ello en cualquier caso y dijo que con un gobierno “mejor” no hubiera pasado.
Para, a continuación, mostrarse dispuesto a “dejar a un lado” su actual dedicación al mundo jurídico “para volver a la política”.
Cuando todo el mundo habla de renovación en el PP. Y de nuevas figuras. Y de Feijóo. Y de Soraya. Y nadie cuenta con Alberto Ruíz Gallardón, Alberto Ruíz Gallardón se hace presente. Y creo que hay que contar con él. Tiene currículum, suficiente madurez, una larga reflexión a sus espaldas y, de nuevo, ganas de pelea. Y cuenta, además, con apoyos importantísimos dentro del partido. Los católicos y democristianos del PP siguen esperando su mesías político y Gallardón está dispuesto a complacerlos.
Nadie debe echar en saco roto esta manifestación de intenciones de Gallardón. Se equivocaría.
La Tarántula






