Nuevos avances en la guerra contra el Alzheimer

(19-04-15) Según informaba recientemente el Journal of Neuroscience del pasado 15 de abril, científicos de la Universidad norteamericana de Duke -La doctora Karen Colton y el estudiante Matthew Kan, presentadores del estudio- han abierto una nueva vía de investigación para combatir –y quizá curar- la temida Enfermedad de Alzheimer.
Más de 35 millones de personas en todo el mundo padecen este espantoso mal, mientras que en España tenemos 1,2 millones de pacientes afectados por dicha enfermedad. Los costes económicos que ocasiona se elevan a 37.000 millones de euros y sus efectos resultan verdaderamente devastadores, no sólo para los enfermos, sino para sus familiares.
Hasta ahora, la mayoría de investigaciones sobre el Alzheimer se habían centrado en la proteína Beta-amiloide, cuya acumulación en el cerebro provoca la muerte de las neuronas y, con ella, el progresivo deterioro de la memoria y otras funciones mentales y, en fases posteriores, de todo el organismo.
Pero ahora se ha abierto un nuevo frente. Gracias a unos ratones genéticamente modificados hasta lograr que su sistema inmune sea muy similar al humano, por lo cual son capaces de padecer el Alzheimer, los científicos han centrado su investigación en el sistema mediante el cual el cerebro se protege: las microglias. Éstas expresan una enzima llamada arginasa que descompone la arginina, un aminoácido esencial para diversas funciones fisiológicas. Cuando una persona muestra los primeros síntomas del Alzheimer, se ha observado que una gran cantidad de arginasa destruye la arginina y las microglías se ven dañadas. Una sorpresa en toda regla porque hasta ahora los investigadores crían que el Alzheimer se producía por una sobreactuación del sistema inmune que protege al cerebro. No obstante, estos últimos hallazgos parecen indicar todo lo contrario: Si fuera así, parece evidente que el Alzheimer se produciría por una supresión del sistema inmune a nivel cerebral.
A la arginina, un producto natural que se encuentra en muchos alimentos, sobre todo de origen animal como la carne y la leche, se le han encontrado multitud de efectos positivos sobre nuestro organismo y muy pocas contraindicaciones. Incluso se vende actualmente como un producto de parafarmacia, pero de momento no se aconseja su uso para prevenir o tratar el Alzheimer. Al parecer, nuestro cuerpo eliminaría la arginina sobrante, por lo cual no tendría ningún efecto sobre la enfermedad, aparte de los posibles efectos secundarios –pocos, pero dañinos- que podría provocar.
Cuando el periodista se tropieza con una noticia como ésta, ha de manifestar una especial precaución en su tratamiento, porque sabe a ciencia cierta que, como otras novedades en las investigaciones de enfermedades graves que hasta el momento no tienen cura, va a despertar la esperanza (esa que nunca se pierda) de miles de enfermos y de sus familias.
De momento, lo único que se puede afirmar es que el procedimiento descrito parece curar a los ratones. Pero a lo largo de la historia de la medicina, incluso la contemporánea, ha habido multitud de casos en los cuales los animales empleados en las investigaciones se curan, sí… pero al ampliar los experimentos a seres humanos, ya no producen los mismos efectos.
Parece estúpido pedir paciencia a quienes se ven golpeados por esta terrible dolencia y a sus allegados más cercanos, pues si hay algo que ellos han demostrado es precisamente paciencia. Paciencia y un comportamiento verdaderamente digno de héroes anónimos que demuestran día a día una gran resistencia pese al tremendo impacto emocional que supone contemplar con impotencia cómo un ser querido se va degradando lentamente hasta que muere… Pero no hay otra solución. Paciencia hasta que al fin las investigaciones logren cercar irremisiblemente a esta y otras dolencias y acaben con ellas.
Un motivo más para recalcar la absoluta necesidad de que nuestro país no descuide la investigación científica ni los recursos necesarios para financiarla. De ello, textualmente, puede depender nuestra vida.
Abelardo Hernández






