La imaginación política siempre es un arma cargada de futuro

(02-04-14) Es cierto que no pensaba volver sobre el tema pero el presidente Ignacio González me lo ha puesto a huevo. Y yo, para mi desgracia, nunca me resisto a lanzar el penalti cuando me ponen el balón en el punto fatídico, que decimos los futboleros. Y, ahora, ha ocurrido.
Resulta que el presidente de la Comunidad de Madrid ha anunciado que su Ejecutivo va a bonificar y compensar el coste de las tasas de los rodajes de películas en edificios públicos regionales.
Además, dado que muchos de los incentivos fiscales y de las tasas que se cobran en esta materia son de competencia estatal o municipal, ha encargado a la Consejería de Empleo, Turismo y Cultura que estudie qué incentivos concretos y qué políticas específicas se pueden coordinar y proponer desde el Gobierno regional para estimular el sector audiovisual en la región y hacer de Madrid ‘un gran plató de cine’. Fantástico. A eso le llamo yo imaginación política y ganas de hacer cosas.
Todo el mundo sabe que el presidente González no va a tener fácil su elección para encabezar la lista electoral del PP a las Autonómicas de 2015 por cosas de las luchas internas del PP (como pasa en cualquier partido político del mundo), pero él no deja de hacer cosas para conseguir ser el elegido. Cosas buenas, malas y regulares. Como hacen todos los responsables políticos. Pero, cada día, hace más cosas buenas que malas o regulares. Entre otras cosas, porque ha puesto la imaginación en marcha. Y la imaginación en política siempre es un arma cargada de futuro, parafraseando a Gabriel Celaya. Cuando el ministro Montoro se dedica a ahogar al cine, González hace una operación política para apuntarse un tanto a su favor en ese mundo del séptimo arte.
De hecho, el presidente de todos los madrileños señaló que la Comunidad ya ha destinado cerca de 6 millones de euros para ayudar a empresas cinematográficas y a la producción de cortometrajes, ‘pero hace falta algo más para potenciar el sector’, en sus propias palabras.
Lógicamente, cuando he conocido la noticia me he acordado de la Concejalía de Cultura de Pozuelo de Alarcón. Hace un año, esa Concejalía que dirige la señora González rechazó ayudar a un corto cinematográfico que ha dado la vuelta al mundo. El director sólo quería un lugar en el MIRA donde ensayar. Se lo negaron. Ahora el Presidente González quiere que la Comunidad de Madrid sea un inmenso plató de cine. Paradojas de la vida.
No quiero con esto hurgar en una herida que ya abrí en su día al denunciar el hecho. Traigo la medida del presidente González como ejemplo de imaginación política y no he podido resistirme a hacer la odiosa comparación.
Podría hacer mucha leña con el tema. Pero no lo haré. No merece la pena. Que cada uno saque sus conclusiones.





