Confirmo lo de la “calma chicha” en el Ayto de Pozuelo. Me gustaría saber a quién hay que votar para que los concejales vengan menos a la Casa Grande y dejen de enguarrinar todo

Estimado Capitán:
Soy un trabajador del Ayuntamiento de Pozuelo y no he podido resistir la tentación de escribir algo referente a la “calma chicha” en la Casa Grande del artículo de Juan Pozuelo de ayer. Me ha gustado la expresión.
La verdad es que estamos más anchos que largos, como decía mi abuelo: “el buey suelto bien se lame”. Si antes era todo un caos, ahora es un caos silencioso, al menos han dejado de dar la paliza, que no es poco.
Lo de que no dejan de ser concejales hasta que no se constituye la nueva Corporación Municipal me ha hecho mucha gracia, ya que la pura verdad es que simplemente han desaparecido de sus habituales chanchullos, lo que tampoco es mala cosa.
Una de las cosas que nos ha llamado la atención a todos los españoles es que cuando no hay políticos todo funciona mucho mejor, el 155 es un lujo, y no solo porque sean catalanes, en realidad es porque lo enguarrinan todo. Menudos figuras.
Madre mía, qué paz, todo funciona mejor así. No sé a quién hay que votar para que vengan menos.
Algunos andan por ahí buscándose las lentejas pero no lo tienen fácil, los puestos de enchufe escasean y cada vez hay más aspirantes.
Es muy saludable tener que buscarse la vida sin vivir a costa de los contribuyentes. Es muy sana la alternancia política. Sin duda, lo mejor de la democracia. Lo peor que puede haber en este sistema es la mayoría absoluta. Es como los monopolios, son malos por naturaleza. Lo mejor es la libre competencia.
Hoy he soñado con un Ayuntamiento lleno de políticos que respetan a los funcionarios y les dejan trabajar, ya sé que es solo una ilusión, pero de ilusiones se vive.
Gracias por su artículo Sr. Pozuelo.
Un Funcionario Tranquilo




