Epitafio político pozuelero de Paloma Adrados, escrito por una vecina que la creyó y votó cuando lo que estaba votando era un sucedáneo
(16-06-15) Ya tenemos nueva Alcaldesa “accidental” en Pozuelo. “Accidental” porque ella nunca fue la elegida por los vecinos. Ella ha sido elegida por la primera planta de la calle Génova, 13, con la complicidad de la que fue candidata del PP en Pozuelo Paloma Adrados.
Susana Pérez Quislant y Paloma Adrados representan el mayor engaño electoral que el Partido Popular ha cometido en nuestro municipio.
Mi prima Paqui me lo advirtió. Sira, que Paloma se va… Pero yo no la creí. A mis años, sigo siendo una inocente y, en las elecciones, voté Adrados. Lo dije.
Por eso, hoy, me toca venganza escribiendo el epitafio político pozuelero de la mujer que me engañó. De Paloma Adrados Gautier.
Y es que yo quiero, Paloma, que me devuelvas el voto. Es cierto que te voté a pesar de las advertencias. Te voté a pesar de que me susurraban que tu objetivo era marcharte con Cifuentes. Te voté a pesar de que llevaras como número dos de tu lista a ese fenómeno de la anti-política y la anti-educación que es Susana Pérez Quislant. Te voté, Paloma. Como una gran cantidad de pozueleros. Y yo, al menos, quiero que me devuelvas mi voto.
Me equivoqué. Vale. Pero quiero que me devuelvas mi voto.
Mi amigo Manolo está estupefacto. Me llamó aquel martes negro. Me recordó los alcaldes que han pasado por nuestro amado pueblo. Hablamos de que todos ellos, con errores y aciertos, todos, demostraron respeto hacia los pozueleros. Todos menos tú.
En estos días, el Capi ha publicado una entrevista de una exconcejala, Yolanda Estrada, y me ha venido a la cabeza Jesús Sepúlveda. Esa persona sobre la que tú tanto has escupido.
Pero ahora, te pregunto: ¿Cuál es la peor corrupción? ¿La tuya o la suya?
Yo creo que la tuya. Además, él es aún presunto inocente. Lo dice la Constitución. Tú, sin embargo, ya eres culpable. Te ha condenado tu rastrera acción política. Te han condenado los pozueleros con todas las garantías procesales por tu fehaciente traición.
Jamás entenderé la decisión que tomaste. Por mucho que cuentes al mundo (salvo a este diario digital al que no invitaste a tu despedida), que te lo ha pedido el Partido (PP). Mientes y no me hagas poner el adjetivo calificativo a la mentira. Te querías marchar y Cristina Cifuentes te ofreció esa salida.
Ambas habéis sido candidatas. Pero qué diferentes moralidades y altura tenéis. Ella hace todo lo posible por gobernar, para cumplir su compromiso con sus votantes y tú, en cambio, has hecho todo lo posible para marcharte, abandonando tus compromisos. Has conseguido que hoy, desde mi modesto taller, te diga que nos has engañado a todos.
Has defraudado a todos los que confiamos en el PP de Pozuelo. Has fallado con premeditación y alevosía. Jamás te han importado los vecinos ni el PP, jamás. A Paloma Adrados solo le importa Paloma Adrados.
La verdad es que jamás te importamos lo más mínimo. Sólo te importaba seguir viva en política y hacer caja con el dinero de los pozueleros. 360.000€ te has llevado por la patilla y lo único que hiciste fue cuestionar a nuestro municipio y su historia.
No eres digna ni de ser recordada por estas malas artes. Así que mi epitafio está claro:
“Nunca nadie te aplaudió sinceramente, salvo en tu adiós. No vuelvas.”
Si te queda un mínimo de dignidad personal y política, deja la presidencia del PP de Pozuelo. Déjala en manos de los afiliados del PP. Deja que se organicen e intenten recuperar la confianza de los ciudadanos. Bastante daño has hecho a tu partido para que sigas haciéndolo. Ten esa dignidad que en cuatro años te ha faltado y márchate completamente.
Pero, como dice Paqui, te quedarás. Tú eses así. Y eso que solo eres el recuerdo amargo de un municipio que no tiene la culpa de nada, salvo de elegir a gente como tu.
Adiós Paloma. Para siempre. No vuelvas. Me debes un voto. Y eso se sagrado. Es un juramento eterno.
Antes de terminar, quiero decirle también a Susana Pérez Quislant, nuestra nueva alcaldesa, que tengo ya varias notas manuscritas en mi taller, muy cerca de mi Singer, que he ido recopilando de aquí y de allá… Pero, de eso ya hablaré otro día.
Pero tranquila, Susanita, no son más que cosillas de tu pasado sin importancia… Nada. Y las contaré sólo para que los pozueleros te conozcan mejor. Solo por eso..
Sira Q.






