Martínez-Almeida aprueba dos planes de vivienda “sin trampas parlamentarias”: Madrid podrá levantar 18.400 casas protegidas más al utilizar suelo destinado hasta a otras dotaciones

El Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha sacado adelante este jueves, en un breve Pleno extraordinario marcado casi en su totalidad por el fallecimiento de Maricarmen, dos planes especiales para generar más vivienda en la capital.
Los acuerdos han salido adelante con los votos del PP, Vox y los concejales no adscritos Javier Ortega Smith e Ignacio Ansaldo, mientras que Más Madrid y PSOE han votado en contra.
Con el primero de ellos, que amplía las posibilidades para construir vivienda protegida en régimen de alquiler, el Gobierno municipal calcula que podrán generarse más de 18.400 viviendas de alquiler asequible adicionales hasta 2028.
Por un lado, la aplicación de la normativa que ya estaba en marcha ha permitido tramitar 5.806 viviendas en 21 meses.
La nueva regulación amplía ahora los suelos donde puede desarrollarse este tipo de vivienda y permitirá, según las estimaciones municipales, más de 8.100 viviendas adicionales en los próximos dos años: más de 4.900 en suelo terciario de oficinas, más de 3.000 en suelo dotacional privado y más de 130 en suelo terciario de hospedaje. “En total, la capital ganaría en cuatro años 14.000 nuevas viviendas dirigidas a los colectivos más necesitados”, asegura el Consistorio.
A esto se suma otra posibilidad: incrementar hasta un 20% la edificabilidad y hasta un 30% la densidad en determinados suelos destinados a vivienda protegida, siempre para vivienda colectiva y sin modificar el planeamiento. Gracias a esta medida, se podrían construir más de 4.400 viviendas adicionales en la capital que, sumadas a las 14.000 calculadas de la iniciativa anterior, llegarían a esas más de 18.400 casas.
En la sesión, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha defendido que la celebración de la sesión extraordinaria respondía a la necesidad urgente de actuar sobre la oferta residencial. “El problema del acceso a la vivienda en España es netamente un problema de oferta”, ha señalado. Según ha defendido, “en Madrid se está construyendo una de cada dos viviendas protegidas de España”.
Carabante también ha aprovechado su única intervención para responsabilizar al Gobierno de Pedro Sánchez de que la vivienda sea ahora el primer problema de los españoles. A su juicio, este cambio se debe a “la nefasta y errática ley socialista”.
Además, el Gobierno de Almeida ha querido marcar distancias entre los dos planes municipales y los dos decretos del Ejecutivo central. Carabante ha defendido que las iniciativas del Ayuntamiento responden a una política “moderada y sensata”, frente a la política “improvisada” de Sánchez. Como segunda diferencia y más importante, ha destacado que “nosotros no hemos necesitado ni atajos ni trampas parlamentarias para aprobarlos”, diferenciándose de la vía utilizada por el Gobierno central para sacar adelante sus decretos tras el rechazo de la mayoría absoluta del Congreso el pasado 2 de octubre.
En la misma línea que Carabante, Ortega Smith, ya como concejal no adscrito tras su expulsión de Vox, ha cargado contra la izquierda por la gestión de la vivienda. Le ha reprochado “echar la culpa a todos los demás” y ha criticado que lleve “ocho años gobernando en España y no haber hecho absolutamente nada por solucionar el problema de la vivienda”. Su intervención ha terminado con un contundente: “Váyanse cuanto antes a llorar a otro lado”.
Parcelas en ocho distritos
El segundo plan especial aprobado este jueves en Cibeles permite abrir el escenario para más de 240 parcelas repartidas por ocho distritos: Arganzuela, Chamartín, Fuencarral-El Pardo, Usera, Ciudad Lineal, Hortaleza, San Blas-Canillejas y Barajas.
Hasta ahora, en determinados suelos industriales solo estaba permitido implantar establecimientos hoteleros. El nuevo planeamiento elimina esa limitación en los ámbitos regulados por el grado 3 de la Norma Zonal 9, de manera que también podrán plantearse otras modalidades de hospedaje, entre ellas apartahoteles, pensiones y casas de huéspedes.
La decisión llega después de analizar más de 3.000 parcelas industriales o situadas en ámbitos de uso industrial. El Ayuntamiento concluye que algunas de estas zonas han experimentado un proceso de terciarización y han dejado atrás parte de su carácter industrial, por lo que considera posible flexibilizar el uso de hospedaje.
El cambio afecta a lugares concretos como el polígono industrial de la carretera de Burgos, en Fuencarral-El Pardo; el barrio del Aeropuerto, en Barajas; la calle Josefa Valcárcel, en San Blas-Canillejas; la calle Costa Rica con la M-30, en Chamartín, o la avenida de Andalucía, en Usera.
La medida mantiene, eso sí, la consideración diferenciada de los ámbitos con una vocación industrial más clara. El Ayuntamiento señala que los grados 4 y 5 de la Norma Zonal 9 mantienen ese carácter, aunque podrá analizarse caso por caso si alguno de estos espacios ha evolucionado de manera similar y puede admitir también otras modalidades de hospedaje.






